Mujeres embarazadas son excluidas y despedidas cotidianamente de los trabajos en el sector de manufactura de exportaciones de la República Dominicana (leáse zonas francas), según denunció Human Rights Watch en un informe del pasado mes de abril. El reporte se centró en el propuesto Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y Centroamérica (CAFTA), pero poco de diferente hay entre aquel y el TLC que sigue siendo objeto de debates y de consultas públicas en el Congreso, donde subsisten objeciones de fondo, no ya por las violaciones de los derechos humanos de las mujeres y los otros trabajadores, sino por los perjuicios más que beneficios que este acarrearía al país y a varios de sus sectores económicos.
En materia de inequidades de género el Tratado, sencillamente, ignora la discriminación en el lugar de trabajo y permitirá la persistencia de estos abusos. El informe de Human Rights Watch ratifica las violaciones de derechos, el acoso y la sobreexplotación que padecen las mujeres en las zonas francas. Tal vez sea el tiempo en que, en particular el movimiento de mujeres debería pensar en someter algunos de estos excesos a las instancias internacionales que ofrecen convenciones y convenios firmados por República Dominicana. Para ello, desde luego, es necesario someter las denuncias de abusos ante los tribunales nacionales y, de no haber atención suficiente o fallos satisfactorios, las personas perjudicadas tienen todo el derecho de tramitar estas denuncias ante la Corte Interamericana de Justicia o los espacios habilitados mediante el Protocolo Facultativo de la Convención contra toda forma de Discriminación contra la Mujer (CEDAW). En el mes de abril, la directora ejecutiva de las División de Derechos de las Mujeres de Human Rights Watch, LaShawn R. Jefersson, proclamaba lo siguiente: “Los negociadores del CAFTA han sacrificado voluntariamente la equidad en el altar del libre comercio. Si Bush manda este borrador del CAFTA al Congreso estadounidense, los congresistas deberían rechazarlo e insistir en que se vuelva a negociar un texto que proteja los derechos de las mujeres. No se debería permitir que ningún país disfrute de los beneficios del libre comercio con Estados Unidos mientras ignore los derechos de las mujeres trabajadoras”. RD seguiría ignorando sus propias leyes
El reporte de Human Rights Watch se basó en una investigación sobre el terreno durante la cual fueron entrevistadas a fondo trabajadoras de las zonas francas. “Las trabajadoras del amplio sector de manufactura de exportaciones contaron que se les somete a pruebas de embarazo obligatorias al momento de postular a un puesto de trabajo y a menudo como condición para conservar su empleo. Pese a que esta práctica es ilegal, el Gobierno dominicano no ha hecho prácticamente nada para terminar con ella. El Tratado tampoco protege a las trabajadoras contra la discriminación. La única disposición aplicable en materia de derechos laborales exige que los países respeten efectivamente la legislación laboral vigente. La definición de "legislación laboral" contenida en el CAFTA excluye las leyes relacionadas a la discriminación en el lugar de trabajo. Esta exclusión deja el camino libre para que la República Dominicana pueda seguir ignorando sus propias leyes en contra de la discriminación a la par que accede a los beneficios comerciales del CAFTA. Es un escándalo que sólo por el hecho de estar embarazadas muchas mujeres dominicanas no puedan acceder al empleo," subrayó LaShawn R. Jefferson, directora ejecutiva de la División de Derechos de las Mujeres de Human Rights Watch. "El CAFTA hubiera podido incorporar protecciones contra la discriminación sexual. Sin embargo, los negociadores le han fallado penosamente a las mujeres." El 25 de marzo, el presidente George W. Bush notificó al Congreso estadounidense su intención de incluir a la República Dominicana en el CAFTA, diez días después de que la administración concluyó las negociaciones comerciales con este país. Bush podrá firmar este tratado comercial 90 días después de la notificación y puede introducir el tratado para votación en el Congreso estadounidense en cualquier momento posterior. La manufactura de exportaciones en las zonas francas es la industria generadora de exportaciones más importante en la República Dominicana y uno de los mayores empleadores de mano de obra femenina. Estados Unidos es el principal destino de las exportaciones de los bienes dominicanos, pues importa más del 80 por ciento del total de exportaciones de las zonas francas. Las exportaciones a EEUU de República Dominicana y la inversión directa estadounidense en el país tenderán a aumentar si el CAFTA entra en vigor. Vota por este artículo: Votar (0) >> ¿Qué es esto?
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