Entiéndase como globalización el paso de las economías de los países a un todo dominador, por encima de las diferencias étnicas, fronteras, credos religiosos, ideologías, condiciones socio económicas y culturales de todos y cada uno de los que están inmersos.
Es la libertad del mercado, con la supuesta oferta y demanda, pero los que ofertan son los que tienen las transnacionales y los que demandan, la sociedad civil, ávida de desarrollar su capacidad adquisitiva y consumista, imagen vendida por la publicidad, y utilizada adecuadamente en un mercado poco discriminador, ya que si compro una televisión de pantalla plana subiré de caché, aunque no me dé cuenta de que lo que me hace es ser más individualista. La globalización, representada por el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y por la Organización Mundial del Comercio, fija las reglas y procedimientos bajo los cuales se regirán las economías de los países miembros. La democracia de los Estados se pone en duda, cuando son los países más industrializados los que definen dichas reglas, eliminando no sólo los sindicatos sino también los Estados nacionales. En la mayoría de los casos los países reducen el gasto en salud y educación para tratar de cumplir con el pago de la deuda externa, lo que conlleva a que se acentúen las desigualdades. En 1970 había 140 millones de pobres en América Latina, hoy son 224 millones y de ellos 90 millones son indigentes. En el año 2002, según la CEPAL, dos millones de latinoamericanos perdieron sus empleos. En Argentina, el desempleo llega al 18% y más de la mitad de su población está sumida en plena pobreza, mientras que en Ecuador se estima que alcanza el 70% de sus habitantes. Nunca antes esta economía mundial había sido tanpoco democrática, injusta, desigual, consumista, expansionista, corrupta e insegura. Entre las consecuencias de este neomundo globalizado tenemos: desempleo, salarios de miseria, mano de obra barata (maquilas), no respeto al otro y lo del otro, no ser incluyentes, violencia, incomunicación, tráfico de seres humanos, especialmente mujeres subasta de empresas públicas, destrucción de las selvas tropicales en la Selva Amazónica, destrucción del ecosistema por la contaminación, e irrespeto a la vida, entre otras muchas. Se está globalizando todo: la acción de las transnacionales, la venta de armas, el control del comercio, el narcotráfico, el terrorismo, la acción contra el terrorismo, la pornografía. La sociedad está más indefensa que nunca en el nuevo orden mundial. Han sido virtualmente barridas las concesiones logradas por los trabajadores en más de medio siglo de lucha. El poder de los gobiernos de América Latina se reduce cada vez más al mínimo y los partidos políticos desacreditados colapsan en el callejón sin salida impuesto por el nuevo orden. Y cómo no van a desacreditarse y debilitarse si el FMI, con su fundamentalismo ideológico del mercado, obliga a cerrar hospitales y escuelas; a lanzarse a la calle a cientos de miles de empleados públicos; a desentenderse de la seguridad social; o a restringir la obra pública, entre otros, porque por encima de todo se pone una prioridad: el pago de la deuda externa. A pesar de los inmensos sacrificios y dolor inflingido a nuestros pueblos, la deuda sigue incrementándose: hoy en América Latina sobrepasa los 800 mil millones de dólares. La globalización ha constituido el gran pretexto para imponer e intensificar en América Latina, la llamada Modernización que no tiene nada que ver con los verdaderos cambios estructurales que necesitan nuestros pueblos. Y desgraciadamente para nuestro continente, es un proceso de consolidación del carácter primarioexportador de sus economías. Es decir, se ha fortalecido el viejo esquema de división internacional del trabajo, que consiste, como dice Eduardo Galeano, en que ¨unos se especializan en ganar y otros en perder¨. No es de sorprenderse entonces que en América Latina haya continuado la exportación neta de capitales, así sea en contra de los intereses sociales. ¿Cómo afecta a las mujeres? A veces me pregunto, ¿cómo podemos incidir en unas decisiones tan graves cuando la sociedad está de muerte y nosotras, como parte de ella, damos los brincos agonizantes? No la veamos tan mal porque hay remedios caseros y sociales, amorosos y legales, que pueden llevarnos a la organización, a hacer tuyo el dolor ajeno, y a decidir qué es lo que queremos hacer frente a este cáncer mundial. La mayoría de los hogares por causas de este fenómeno se ha quedado incompleto, produciéndose la migración a costa de todo, así arriesgue la vida, las ahora jefas del hogar tienen que arreglárselas como puedan. De hecho, el involucrarse en el trabajo de las zonas francas aunque me inyecten contra el tétano y luego aborte, aunque no pueda orinar porque no me dan permiso, aunque no termine con la obra y salga más tarde no es tan malo si consigo un plato de comida para mis hijos. Y no hablemos del pago de salarios a los hombres que es superior al de las mujeres, como si la capacidad se midiera por el sexo. No tenemos derecho a enfermarnos, porque el seguro público ya está vendido. Si asisto a la escuela, ¿a qué hora atiendo la casa y a mis hijos? Los derechos laborales se terminan al ingresar por la puerta, y los sexuales están condicionados a un examen de no embarazo. En la mayoría de los países encontramos más población femenina que masculina, es entonces cuando encontramos la razón de elegir y somos nosotras las que ponemos al presidente o presidenta que queramos, por ser cinco votos a uno. Sugerencias dentro del marco dela globalización - Se deben crear espacios de diálogo que sean difundidos por los medios de comunicación, respaldados por una ética profesional. Las mujeres deben exigir que sus derechos sean respetados, desde los estados haciala sociedad civil.
- Exigir que las políticas de estado sean favorables, para evitar la migración que destruye la familia.
- Solicitar ayuda a ONGs para que las familias que viven en lo rural reciban lo que necesiten y no salgan a la ciudad perdiendo todo por lo que habían luchado durante su vida.Mejorar las relaciones humanas con afecto, cariño y respeto.
- Proponer un cambio de paradigmas en donde el ser humano sea el protagonista principal y el que imponga sus reglas frente a los estados.
- Crear una conciencia social, donde todos los seres humanos seamos iguales aunque tengamos propuestas diferentes.
* Alexandra Moya, comunicadora ecuatoriana. Este texto parte de un seminario sobre globalización y movimiento de mujeres que la Colectiva Mujer y Salud organizó en junio 2004, junto con CAFRA (Caribbean Association for Feminist Research and Actino), la Coordinadora de Mujeres del Cibao y el Instituto de Capacitación (INCAP). Vota por este artículo: Votar (0) >> ¿Qué es esto?
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