Diálogo con Milagros Ortiz Bosch: LOS LÍDERES SE PONDRAN DE PIES PARA COLOCAR EL TEMA EN LA AGENDA DE TODOS
“Ese número dramático que conocemos es muy pequeño comparado con los golpes, las heridas y el maltrato en los que la mujer no muere físicamente pero el impacto deja lesiones permanentes”.
Enterada de las intenciones y destino de esta entrevista la Vicepresidenta de la República priorizó en la intensa agenda de estos días el permear con su autoridad y la certeza de sus criterios este dossier, expresivo de un tiempo de angustias en que el grueso de la sociedad se inquieta por los altos niveles de violencia contra la mujer : ¿qué hace falta para que el tema de violencia forme parte de la agenda política de nuestras y nuestros líderes? “El día que se cuantifique el capital de trabajo y el humano que perdemos con la violencia intrafamiliar, que todo ser humano con sentido social o político o que pueda hacer cálculos de esos daños en el tiempo, que la violencia es la derivación hacia la droga y el crimen, los líderes se pondrán de pies para colocar el tema en la agenda de todos”En su ejercicio como Secretaria de la SEE, Milagros Ortiz ha conseguido transformaciones que se reconocen y que la gente identifica cuando la distingue: desde la instancia de poder que ocupa, ¿cuáles son las estrategias y medidas que usted propone? “Educación ciudadana, educación en la diversidad para una cultura de paz, educación sexual para saber manejar el natural hecho de la sexualidad; y la educación para eliminar la discriminación por razones de género. No olvides que la 24/97 es parte de mí”. Y ¿cómo se traduce esto en acciones gubernamentales? Milagros abarcó en enunciados conceptuales su pensamiento: “La Secretaría de Estado de Educación te explica en este cuestionario lo que hace, la Secretaría de Estado de la Mujer realiza un excepcional trabajo de formación a fondo sobre el tema. Por otra parte, el gobierno creó el CONAPLUVI, organismo interinstitucional que organiza desde todas las instancias la lucha contra la violencia intrafamiliar ”. ¿Qué importancia tiene para el gobierno que encabeza junto a Hipólito Mejía el tema de la violencia contra la mujer? (ya van más de 85 asesinatos de mujeres este año, 104 el pasado).
“El gobierno donde hace más contra la violencia es en la lucha contra la pobreza a través de los préstamos de PROMIPYME, en la ampliación de la cobertura escolar, en la educación sexual oficializada después de 25 años de espera, en la política habitacional, en la alimentación.
“Tengo la esperanza de que este año disminuirán las muertes, pero ese número dramático que conocemos es muy pequeño comparado con los golpes, las heridas y el maltrato en los que la mujer no muere físicamente pero el impacto deja lesiones permanentes”.
Virgilio Bello Rosa, procurador general de la República LA VIOLENCIA CONTRA LOS NIÑOS Y LAS MUJERES TIENE QUE VER CON LA PERDIDA DE LOS VALORES DE LA FAMILIA
“Creo que lo he dicho muchas veces. Creo que la violencia contra los niños y contra las mujeres, tiene que ver con la pérdida de los valores esenciales de la familia. Antes había una unidad familiar mucho más férrea, mucho más fuerte. Los padres respetaban a sus familias en sentido general. Los valores morales han decaído, los propios sentimientos religiosos, la moral en general no es la misma de antes, los valores materiales tienen más preeminencia que los éticos. El crecimiento de la población, la falta de educación, la promiscuidad familiar, que la gente viva apiñada en los barrios, la falta de trabajo...todo esto contribuye a la violencia intrafamiliar”. El planteamiento es del procurador general de la República, Virgilio Bello Rosa, quien tanto de forma personal como representado por sus ayudantes, tiene que subir frecuentemente a estrado por casos de maltrato, violación o asesinato de una mujer, casos que lamentablemente, van en aumento. Con su planteamiento, Bello Rosa deja claro que para él, aunque el sector judicial tiene una gran responsabilidad para combatir la violencia contra la mujer, la familia es la mayor responsable. Luego, dice, le toca a la escuela como ente educador, y a la justicia, el resto del trabajo. Aunque considera que la legislación que castiga la violencia intrafamiliar está actualizada, dice estar consciente de que hay negligencia entre los responsables de su aplicación, que incluye a los jueces y al Ministerio Público, del cual es su máximo representante. Siente Bello Rosa que desde el Ministerio Público se hace “un gran esfuerzo”, pero que no es suficiente el papel judicial, cuando nos encontramos con familias donde los golpes contra la mujer son una constante y se convierten en el patrón a seguir por los hijos. Lo que no definió Bello Rosa es quién o qué estamento debería entonces asumir el papel para educar y orientar a aquellas familias donde no existe la cultura del respeto hacia la mujer y es una práctica cotidiana la violencia intrafamiliar en sentido general.
Bienvenido Alvarez Vega, director ejecutivo de HOY: LOS MEDIOS TIENEN EL DEBER DE OBLIGAR A LAS AUTORIDADES A ACTUAR
“En la sociedad dominicana, los hombres hemos sido educados para resolver los problemas por la fuerza. Semejante enseñanza nos llega desde el hogar, se refuerza en la escuela y se consolida en los muchos y variados ejemplos de ejercicio que ofrece la cotidianidad. Desde lógica tan irracional, que los hombres agredamos a las mujeres es una obligada consecuencia”
Prominente como director ejecutivo y como columnista del periódico HOY, la reconocida ética personal de Bienvenido Alvarez Vega multiplica la valía de sus criterios. ”En nuestra sociedad hay un rasgo masculino que se ha venido perdiendo y que, en otro tiempo, ayudaba a disuadir o hacía de barrera frente a esa violencia, y me refiero a eso que padres y abuelos llamaban caballerosidad. Un valor educativo que podía concretarse en la expresión: "Una mujer no se hiere ni con el pétalo de una rosa. El deterioro de la educación provoca que todos estemos más propensos a agredir a la mujer. Comportamiento reforzado por las instituciones. La Justicia, por ejemplo, no disuade contra la violencia, cuando no hace caso de querellas por maltratos o comportamientos discriminadores. Leyes e instituciones, de hecho, refuerzan esa violencia en la medida que no la sancionan”.
Rotundo en fijar posiciones, Alvarez Vega considera que “los medios no están llamados a poner en marcha soluciones. Su obligación es difundir hechos, ideas, opiniones... Su deber es plantear con seriedad y seguimiento la tendencia cada vez más acentuada de la violencia, obligar a las autoridades a actuar. ”El reciente caso de una mujer que denunció haber sido objeto de graves abusos por un oficial de la Policía ha sido importante porque sirvió para cuestionar la indefensión en que se encuentra la mujer. A su caso se le dio seguimiento desde los medios y también la justicia. Creo que ese caso revela también la sensibilidad de los medios. En cualquier caso pienso que habría que hacer un análisis de contenido sobre los medios en relación a este problema para ver cómo lo estamos haciendo y descubrir de qué manera las crónicas de los medios pueden llegar a justificar, tal vez sin proponérselo, la violencia contra la mujer. ¿No es, por cierto, la pasión política la que, con harta frecuencia, provoca toda clase de delitos, incluyendo el asesinato? Pero a nadie se le pasaría por la imaginación tildar como "delitos pasionales" los argumentos de un homicida que en nombre de una curul en el Congreso disparase sus ambiciones sobre un pretendido adversario. Seguir insistiendo en el "amor" cada vez que los medios de comunicación nos hacemos eco del asesinato de una mujer es, en cierto modo, contribuir con el asesino a la edificación de una coartada que o bien lo exculpe o al menos termine por justificarlo. ”Quienes trabajamos en los medios de comunicación tenemos la responsabilidad de no seguir contribuyendo al descargo moral de tantos asesinos, justificando inconscientemente sus crímenes desde crónicas y titulares”.
Elisa Sánchez, directora de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes: CRITICAS A LA FALTA DE PROTECCION Y A LA DISPERSION INSTITUCIONAL
Tanto en su despacho del Departamento de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes de la Procuraduría, como en el lugar de los hechos, Elisa Sánchez trabaja diariamente con casos de mujeres maltratadas por sus compañeros o esposos, en un acompañamiento que denota su interés por la erradicación de la violencia de género. Decenas de mujeres ponen a diario sus esperanzas en las agallas de Sánchez, quien, pese a ser funcionaria pública, no teme las consecuencias de las fuertes críticas que formula contra la Ley 24-97, que castiga la violencia intrafamiliar, por entender que en la práctica la protección de las víctimas ha pasado al olvido.
Pero va más lejos y critica la metodología de trabajo de las instituciones estatales que buscan proteger a las mujeres y a la minoridad, porque, a su juicio, se han convertido en entes dispersos, cuyo trabajo se ve debilitado por no contar con criterios unificados en el tratamiento de los casos, en la protección de las víctimas y en el castigo de los victimarios. Las dos situaciones expuestas, considera Sánchez, se han convertido en obstáculos para garantizar que el trabajo contra la violencia hacia las mujeres, no se quede en la mera inmediatez, y que exista una protección real a largo plazo, que a su vez, permita a la mujer vivir sin el temor de que su compañero la maltrate nuevamente o, en el peor de los casos, la asesine.
“El castigo nos ha mostrado que no es suficiente, que debe acompañarse con políticas que tiendan a la rehabilitación y a la construcción de redes solidarias, entre mujer víctima y familia victimizada”, plantea. Y añade: “Yo pienso que la Ley ha tenido un gran vacío y es que su implementación se ha reducido al ámbito policial, de Ministerio Público y de jueces, dejándose fuera la protección que se requiere”. Con respecto a la “dispersión” institucional, Sánchez trabajaba en la creación de un departamento nacional de protección que dependa del Ministerio Público, con un mismo criterio y que sea asesorado por ONG especializadas en combatir la violencia contra la mujer.
Mayor General Jaime Marte Martínez, jefe de la Policía: ES A LA SECRETARIA DE LA MUJER A QUIEN CORRESPONDE ESO. LA PN LA APOYA El Mayor General Jaime Marte Martínez, dirige un cuerpo armado obligado a enfrentar la violencia y a poner a los violadores de la ley a disposición de la justicia. No se declara particularmente inquieto por la violencia contra la mujer ni responsable de manera específica por frenarla. Enfrentado al cuestionamiento de APP sobre qué hace la Policía Nacional , Marte Martínez explicó que “nosotros somos una institución que tiene como responsabilidad ineludible mantener el orden, la paz y sobre todo la seguridad ciudadana. Se creó la Secretaría de la Mujer (SEM), que ciertamente ese tema le corresponde a ellos manejarlo. Nosotros simplemente actuamos como soporte. Aunque no pocos feminicidas y abusadores son uniformados de la PN Jaime Marte no parece visibilizar el asunto de manera singular sino que piensa que la violencia es intrínseca a la sociedad dominicana: “El compromiso de nosotros es darle a apoyo a la SEM, hacer todo cuanto sea posible, para que se viva y se respire un ambiente de paz, de orden, hacer entender que la violencia no es el mejor método para enfrentar los problemas”. Y añade “estamos desarrollando programas como el POLISCOM (Programa Policial de Integración y Seguridad Comunitaria), que es una forma de compenetrarnos con el pueblo, con la ciudadanía; de contribuir a solucionar algunos problemas que a veces por descuido, negligencia o desconocimiento nos afectan. Nosotros llevamos charlas sobre la violencia intrafamiliar o doméstica, sobre el uso y abuso de las drogas.
En ese sentido, nuestra función es preventiva, pero luego que una persona ha violado las leyes nosotros nuestra segunda función es la aprehender a todo aquel que infringió la ley y ponerlo a disposición de la Justicia.
Juan Bolívar, director de prensa de Teleantillas: EN LO INMEDIATO HAY QUE REDUCIR LA VIOLENCIA VERBAL QUE AFECTA AL DEBATE NACIONAL Maestro de comunicadores y comunicadoras, y poseedor de una ética de reciedumbre y justicia Juan Bolívar Díaz es de los analistas preocupados por los males sociales y beligerante en la promoción de acciones desde varias áreas de militancia y trabajo. Para él, este fenómeno reclama “apelar a toda la sociedad dominicana para reducir el nivel de violencia que nos afecta y que como es "normal" toca en mayor proporción a los sectores mas indefensos, especialmente a las mujeres.
“La violencia contra la mujer – considera él - es endémica de estas sociedades hipermachistas, lo que implica una intervención educativa de mucho tiempo para revocarla. Entre tanto, debe ponerse presión sobre las autoridades policiales y judiciales para dar más rápida y efectiva protección a las mujeres que se sientan amenazadas o que denuncien agresiones. La educación contra la violencia a las mujeres debe ser temática más intensa en los cursos de formación del personal de la PN y de los magistrados judiciales.
Convocado a situarse frente a esta situación desde lo profesional, Juan Bolívar entiende que “los medios de comunicación tienen una responsabilidad mayúscula en la lucha contra la violencia. Primero por tratarse de un problema social, lo que ya implica una responsabilidad de la comunicación. Pero también porque los medios, especialmente la televisión, son portadores ellos mismos de una excesiva carga de violencia. Se enseña a planificar asesinatos y a ocultar los cadáveres. Se crean falsos "héroes" de la violencia. Se rinde culto a la ley del más fuerte. Y desde luego, el más fuerte es el hombre y la mujer paga las consecuencias.
“Hay algo inmediato en lo que debemos trabajar desde los medios, y es en reducir la violencia verbal que afecta el debate nacional. En los últimos años ha proliferado un lenguaje desconsiderado y agresivo en la radio y la televisión. Y en sentido general tenemos que difundir mucho más las apelaciones a la convivencia y la solidaridad humana, como forma de enfrentar la creciente violencia que nos afecta
“Una vez mas hay que reivindicar la hipoteca social de los medios de comunicación, frente al rampante liberalismo e individualismo predominantes”.
Juan Hubieres, dirigente de FENATRADO: COMPROMETIDO CON QUIENES ESTÁN A LA VANGUARDIA DE ESTA LUCHA
El dirigente choferil anuncia en A Primera Plana su compromiso de apoyo a las iniciativas de las organizaciones que luchan contra la violencia de género. Como padre de tres hijas, está claro en que es momento para cortar de raíz el aprendizaje machista que viene desde la familia.
Para Hubieres la violencia intrafamiliar es un reflejo de la violencia generalizada que existe en el país. “Es un problema de carácter social, amplio, que tiene que ver con la concepción machista con que se nos va criando a los hombres desde que nacemos”. Para el sindicalista el problema se ve agravado por el uso de las mujeres como objeto en vez de sujeto en los anuncios publicitarios y las noticias. “Los medios contribuyen a hacer de la mujer un objeto más que un sujeto. Y ese proceso conlleva profundizar en la formación de la gente, para construir una sociedad más equilibrada”.
La fórmula de enfrentar la creciente violencia en el hogar reside, para Hubieres, en la educación. “La violencia es un acto de brutalidad y cobardía. Desde las bases, desde la niñez hay que comenzar a enseñar el valor de la vida y el valor de la mujer como ser humano igual que el hombre”, para así paliar este problema.
Partiendo de ese principio de solidaridad que propugna, el dirigente ofrece sus recursos a la causa contra la violencia. “Tengo tres hijas y una nieta y ese sólo hecho me involucra, aunque vengo de una cultura y un hogar muy machista. Estamos abiertos, nuestro programa de radio y televisión están a la disposición de quienes están a la vanguardia de esta lucha”.
Magaly Caram, directora ejecutiva de PROFAMILIA: LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER DEBE CONVERTIRSE EN UNA POLITICA DE ESTADO
Vital en su desempeño profesional y casi siempre aguda en sus juicios, Magaly Caram es una de las figuras que más cerca permanece de las tragedias que traen consigo las desigualdades de género. Para ella “el derecho a vivir libre de violencia está indisolublemente ligado a todos los derechos humanos, a la justicia, a la salud. Por eso me preocupan -enfatiza Caram- los discursos dicotómicos, de sectores que por un lado abanderan los derechos humanos, incluyendo el derecho a la vida, pero no defienden con el mismo ardor los derechos de las mujeres a vivir, a no ser asesinadas por los maridos, compañeros, ex maridos o ex compañeros. Es como si las mujeres no importaran. Y son ellas las que están siendo asesinadas como resultado de desiguales relaciones de poder, del dominio del hombre sobre la mujer.
Desde una visión muy personal Magaly Caram afirma que se siente “ muy comprometida con la problemática. Mi quehacer profesional se ha centrado en defensa de los derechos sexuales y reproductivos y en darle vigencia a este derecho. El maltrato y el abuso sexual, cometido principalmente contra niñas y jóvenes, por algún pariente mayor del sexo masculino es también una expresión preocupante de la violencia contra la mujer”. Con profundo rechazo la directora de PROFAMILIA considera a la violencia sexual como odiosa manifestación de la violencia contra la mujer, porque –dice– “la sexualidad la concibo como algo hermoso, fuente de placer y expresión de comunicación entre los seres humanos, no como mecanismo de opresión y dominación”.
A partir de reconocer que nuestra legislación es de la más avanzadas y que lo necesario es cumplirla, Caram prioriza el trabajo por cambiar valores culturales que predominan y viabilizan la conducta violenta. Mejorar la autoestima de las mujeres, ser más asertivas, son también necesidades “. Y en algo esencial pone ella el acento: “en despejar la culpa que la sociedad quiere inculcarle. Culpar a la víctima exonera de responsabilidad al hombre que comete la violencia sexual. Hacer sentir culpable a la mujer le quita las ganas de combatir”.
El país elaboró Plan Nacional para Erradicación de la Violencia de Género – recuerda Magaly Caram -: hay que cumplirlo, asignarle los recursos necesarios y darle seguimiento. La violencia contra la mujer debe convertirse en un tema de la agenda pública, en una política de Estado”.
Magaly Pineda, directora ejecutiva de CIPAF: LO QUE NO ESTÁ SIRVIENDO ES LA APLICACIÓN DE LA LEY “Creo que las mujeres se están apropiando de la Ley 24-97, lo que no está sirviendo es la prevención y la aplicación de la Ley”, reitera enfática la feminista viva de más intensa ejecutoria en el país. “La Ley ha contribuido –puntualiza Magali Pineda- a crear un clima de no tolerancia hacia el maltrato hacia las mujeres. Antes había atenuantes para algunos casos de asesinatos, por eso hombres que habían matado a sus esposas salían a los tres años o jugaban un papel importante en la sociedad... Ahora no es aceptable de ninguna forma, es un crimen y por eso muchos hombres que asesinan a mujeres están tomando la ley por ellos mismos y se suicidan.Hay que crear conciencia de que no hay impunidad frente al asesinato y tenemos que trabajar para que los hombres entiendan que no hay impunidad contra ninguna forma de violencia. Entonces no se suicidarán.Se trata de crear una sociedad de cero tolerancia frente a la violencia contra las mujeres”.Con toda la autoridad de tantos empeños y tantas vigilias Pineda proyecta y demanda:“Es necesario que el país tome medidas heroicas, que el Consejo Nacional de Prevención y Lucha contra la Violencia (CONAPLUVI) no sólo se reúna y saque un documento muy bueno y contundente, sino que convoque a toda la sociedad a analizar el problema de la violencia contra las mujeres. Esta convocatoria debe ir más allá de los incumbentes de las carteras y comprometer a los cuadros, a los dirigentes medios, a los directores de programas de las instituciones miembro de CONAPLUVI. Pienso que debe hacerse una convocatoria masiva sectorial. Es necesario hacer una movilización nacional y que cada uno de los sectores saquen medidas específicas de lo que van a hacer y se ponga todo en común.
Margot Tapia, directora ejecutiva de Aquelarre: AUNQUE EXISTEN COMPROMISOS INTERNACIONALES NO SE HACE CASI NADA DESDE EL GOBIERNO PARA FRENAR LA VIOLENCIA
“No debería ocurrir que haya que exigir al gobierno que dedique los recursos necesarios para cumplir con los compromisos que ha asumido para detener la violencia. Pero hay que hacerlo porque lo que está faltando es esto y es importante que las organizaciones de la sociedad civil desarrollemos alianzas para exigir que se cumpla la Ley, que se cumpla con la capacitación y sensibilización del personal de justicia que exponen a las mujeres a un mayor riesgo cuando se las confronta con sus agresores, y se les llama a conversar como si fueran dos personas que están en igualdad de condiciones cuando sabemos muy bien que esto no es así. El agresor delante de las autoridades va a declararse arrepentido pero muchas veces sabemos que esos son los hombres que repiten y a veces incrementan la agresión cuando llegan a la casa... Cada vez recibimos más casos de mujeres a quienes les imponen la conciliación”.
Margot Tapia, la psicóloga que desde hace años dirige el Centro de Atención a la Mujer Maltratada Aquelarre, es de las personas más informadas e involucradas en un problema que ya hace crisis y se proyecta como epidemia social como lo ha reiterado Magali Pineda. Le sobran por tanto a Margot autoridad y derecho para enjuiciar y reclamar:
“Hay que tomar conciencia de que estamos trabajando con la vida de las mujeres. Ellas no pueden ser vistas como “un caso” cuando acuden en busca de un servicio. Quien se lo debe prestar debe saber muy bien que se trata de la vida o de la muerte de esa mujer agredida lo que se está jugando. Este problema no se puede despersonalizar sino todo lo contrario. Es verdad que mujeres que hacen una denuncia luego la retiran. Pero es claro, ellas se ven en situaciones que no les permiten visualizar otras salidas ni a quiénes acudir para que se les ofrezcan. Hay que orientarlas: no para imponerles una solución sino para que ella identifique cuáles tiene y adopte la que se sienta en posibilidad de asumir. De otro modo nos colocamos frente a ellas en una situación de poder. Si no le permito que visualice sus potencialidades y tome sus decisiones la estoy violentando otra vez. Pero una mujer que va en busca de un servicio, de un consejo, o que lo habla con una vecina es una mujer que tiene mucha fuerza interior y esa es la que hay que estimular cuando se atreven a romper el silencio”
“No me siento optimista, declara Margot Tapia sin ambages, porque vemos que el Conapluvi (Comisión Nacional de Prevención y Lucha contra la Violencia) que es el organismo que tendría que impulsar políticas tiene un vacío, no tiene recursos para trabajar. Tal vez porque yo estoy muy insertada en la comunidad tengo muchas dudas acerca de que haya una voluntad real de emprender acciones para frenar esta situación, más allá de los pronunciamientos, que ni siquiera es de los más altos funcionarios y jefes de Partidos. No se nos prioriza como humanas; se nos menciona cuando el asunto tiene que ver con la descendencia, con los hijos, pero no para considerarnos sujetas sociales. Por más que el gobierne firme convenios y compromisos internacionales no vamos a adelantar mientras crecen las cifras de asesinadas, de golpeadas, de violadas y no se hace casi nada...”
Mariví Arregui, directora de CID en RD: SEGUIR APOYANDO LOS ESFUERZOS POR DETENER LA VIOLENCIA
Largamente involucrada en acciones de interés popular y en labores de capacitación para promoverlas, Mariví Arreguí habla desde el conocimiento y desde la práctica. Su criterio sobre lo que está pasando en materia de violencia contra la mujer no deja lugar a dudas: “la situación es estremecedora – recalca - y me parece muy bien esta iniciativa de “A primera plana” para que las agencias de cooperación representadas en el país y figuras de la vida nacional expresen su compromiso.
“CID ha sido una institución pionera en llamar la atención sobre la relación entre masculinidad y violencia. La iniciativa se entendió como parte del trabajo en Género que es un eje clave en el trabajo de CID, y ya en el 1999 tuvimos el Primer Taller sobre masculinidad con un facilitador puertorriqueño.
Sobre los contenidos de trabajo y la orientación de Cooperación Internacional para el Desarrollo, Arregui explica: “no somos una agencia cuya cooperación consista en el aporte de recursos económicos. Nuestra modalidad consiste en traer a los países, en los que tenemos Programa, técnicos y técnicas expertos, de manera que puedan transferir sus destrezas y habilidades a recursos nacionales. Esa ha sido la labor de los Talleres con nuestro cooperante Patrick Welsh, iniciados en el 2000, que han prendido de una manera extraordinaria en varias instituciones dominicanas involucradas en la lucha contra la violencia. Para CID es importante dar continuidad a ese trabajo. Ya otros países están considerando el tener un cooperante en masculinidad que trabajaría en concientización sobre masculinidad y violencia con todas las contrapartes, y además fortalecería las organizaciones que surjan de lucha contra la violencia. También hemos aportado el experticio en advocacy de otra cooperante, Mirta Rodríguez, que trabaja junto con la Colectiva Mujer y Salud . La experiencia nos enseña que la concientización si no lleva a la acción no tendrá efecto mayor. Desde esta institución se lleva a cabo un trabajo en advocacy sobre la violencia contra las mujeres en el país cuyos resultados, como la incidencia en la prensa, se empiezan a ver.
Igualmente seguiremos apoyando la labor de advocacy en contra de la violencia.
Las solicitudes de nuestras contrapartes son fundamentales en orientar hacia dónde y cómo se dirigirá lo que haremos, pero con toda seguridad vamos a continuar. Máximo Aristy Caraballo, Fiscal del Distrito Nacional: PONDREMOS EN PRÁCTICA MEDIDAS CONTUNDENTES “Vamos a tomar algunas medidas que nosotros entendemos, puedan resultar de un necesario apoyo para enfrentar la violencia de género agravada en los últimos tiempos. Adelanto que en el mes de diciembre iniciaremos una campaña con propuestas específicas y acciones contundentes para frenar esta violencia”.
El énfasis con que el Fiscal del DN expone la noticia crea expectativas, al tiempo que se declara satisfecho por recientes reconocimientos al gobierno y a la SEM de parte del Secretario Adjunto de la OEA; y por las propuestas del CONAPLUVI (Consejo Nacional para la Lucha contra la Violencia).
“Esto –dice el Fiscal- debe estimular a los organismos que trabajamos y luchamos para tratar las acciones discriminatorias y la violencia contra la mujer. Quiero significar –subraya– el extraordinario trabajo realizado por la SEM en esta dirección.
“A pesar de que la Fiscalía maneja la parte represiva del problema –explica Aristy- nos preocupan las estadísticas que vienen del Departamento de la Familia y de Protección al Menor, lo que significa que hay que trabajar en el ámbito del núcleo fundamental de la sociedad que es la familia. La Ley 24-97 se reputa conocida por todos, pero esta Ley –dice al Fiscal- no ha sido difundida lo suficiente para que influya en el entorno familiar; y para crear un clima de pacificación”. “Nuestro compromiso –recalca- es capacitar a través del departamento de Familia y Menores porque creemos en las medidas preventivas”.
Miguel Franjul, director de Listín Diario: PASAR DE LA RETORICA A LOS HECHOS Dirige el periódico más antiguo del país y es un indiscutido líder de opinión para ciertos segmentos de la población. Su reclamo de que haya mayor solidez en la actuación de las instituciones con respecto a la violencia contra la mujer podría alcanzar fuerza multiplicadora durante esta Campaña por el 25 de Noviembre: ¡Ni una muerta más!
¿Qué resortes de la sociedad usted considera que se deben tocar para detener esta ola de feminicidios, incrementada en los últimos meses?
“Las distintas instituciones del Estado –opina Franjul– deben trabajar con más solidez para crear un clima de igualdad y respeto a favor de la mujer. Se debe pasar de la retórica a los hechos. Es fundamental otorgarles responsabilidades. No diferenciarlas por razón de género”.
“Si la mujer comienza a ser reconocida desde su mismo puesto de trabajo por desempeñar responsabilidades anteriormente reservadas para el hombre, sería un precedente de interés. Esto, lamentablemente, se dice,
pero no se hace. Hay un divorcio palpable entre el discurso y la práctica. Eso provoca un desequilibrio social e incentiva los prejuicios”.
¿Cómo aporta su medio de comunicación a la lucha por la igualdad de la mujer? “En Listín Diario,-afirma su Director- intentamos hacer realidad ese principio. Hemos designado como jefa de redacción a Alicia Estévez, una joven profesional de gran valía que ha venido desempeñándose con mucha responsabilidad. Y no nos equivocamos. Ella no sólo ha dado la talla, sino que se ha ganado un merecido reconocimiento masivo por su capacidad a toda prueba.
“Además, hemos nombrado a varias mujeres en el cargo de editoras, y otras como sub-editoras. En todos los casos la respuesta ha sido satisfactoria. Y la mayoría de nuestros periodistas de planta son mujeres. Y de muy buena calidad. Predicamos con el ejemplo.
Patrick Welsh, experto en masculinidad alternativa: LA VIOLENCIA ES UNA RESULTANTE DE LA CULTURA QUE SUBORDINA A LAS MUJERES Y DA PODER A LOS HOMBRES
Promotor de la organización Hombres contra la Violencia que ya alcanza a todo el territorio nicaragüense, el experto irlandés Patrick Welsh ha vuelto a República Dominicana para proseguir la tarea iniciada junto con el Movimiento Vida sin Violencia (MOVIDA) a favor del desmontaje de una masculinidad mal entendida a la que él confiere responsabilidad en la perviencia de la agresividad y el abuso contra las mujeres:
“Se reconoce que la pobreza, el consumo de alcohol, el desempleo y otros factores sociales tienen que ver con la violencia. Pero si mañana estas condicionantes disminuyen la violencia seguiría porque es independiente de aquellos. Y ella tampoco es una resultante de la masculinidad en sí sino de una cultura y de la manera en que la sociedad ha construido las relaciones entre hombres y mujeres en una relación de poder que las subordina. Son ésas las condicionantes que hay que acabar y no las causas secundarias”.
No faltan quienes consideran que los hombres que ahora trabajan el tema de la masculinidad lo hacen de un modo oportunista que los presenta como víctimas y que tiende a concitar más lástima que rechazo. Patrick Welsh reacciona ante esa idea reconociendo que “existe un peligro real de que un trabajo así se quede en un reclamo de ’pobrecitos nosotros que el sistema nos quita la posibilidad de ser tiernos y expresar nuestros sentimientos’. Sin embargo yo pienso que si no logramos recobrar esa dimensión afectiva muy difícilmente vamos a ser diferentes en las relaciones con las mujeres. Tenemos que trabajar por un lado nuestro propio proceso de desarrollo personal y darnos el permiso de asumir elementos históricamente asociados a la feminidad, como la ternura, la sensibilidad. Pero por otro lado nuestro trabajo tiene que dar un producto concreto de solidaridad con la mujeres, abarcadora de una diferente concepción de la masculinidad y de las relaciones humanas que se construyen sobre la base de las diferencias de género”.
Pepín Corripio, empresario, ejecutivo de medios de comunicación SON DEMASIADAS MUERTES Y ATROPELLOS COMO PARA ACEPTAR LA INDIFERENCIA
Las preguntas que con mayor frecuencia se formulan todos y todas los que se inquietan por los alarmantes índices de violencia contra la mujer se orientan desde distintos ángulos a la búsqueda de los porqués. Para Pepín Corripio el asunto es multifactorial pero él ubica, con énfasis “la escasa severidad con que la sociedad sanciona moralmente esas agresiones, y la impunidad de que gozan, en muchos casos, esa clase de delitos en la Justicia.
“La pérdida de valores humanos fundamentales, la creciente descomposición del núcleo familiar, la falta de educación, la discriminadora visión que todavía se tiene sobre la mujer, son caldo de cultivo a esa violencia. Nada refleja con mayor hondura la debilidad de un hombre – subraya - que la violencia ejercida contra la mujer, así sea física o psicológica, así se exprese en el hogar o en el centro de trabajo, así la provoquen los celos o la frustración.
Su rechazo a las agresiones se afinca en reflexiones más abarcadoras: “para cualquier conflicto, incluyendo los propios de la pareja, siempre hay alternativas. Por ello es repudiable el atropello, el abuso, la violencia que, en una sociedad cada vez más huérfana de valores, se ejerce contra la mujer “.
¿Cómo podrían los medios de comunicación contribuir a paliar esa violencia?, fue la pregunta. “Los medios pueden y deben ejercer presión para que la sociedad tome mayor conciencia de uno de los problemas más graves y, sin embargo, menos debatidos. Un centenar de mujeres asesinadas por año, más decenas de mujeres desaparecidas y miles que son golpeadas, vejadas, discriminadas con dolorosa constancia, son demasiadas muertes y atropellos como para que la indiferencia siga dando cobertura a semejante situación cuando, además, la mujer es casi la única garantía de la estabilidad económica y afectiva de la familia y parte fundamental del desarrollo de la nación”.
Rafaela Alburquerque, presidenta de la Cámara de Diputados: DEMASIADAS VIOLACIONES DE NIÑOS Y NIÑAS
En respuesta a preguntas sobre la violencia contra la mujer, Lila Alburquerque se manifestó tal como es en sus modos de hablar y de enfocar: “Bueno –dijo con expresión muy seria- esa es una situación que preocupa mucho a todas las mujeres dominicanas, y también a los hombres, porque hay muchos hombres que no son capaces de agredir a una mujer.
“Ahora, yo estoy muy preocupada, no sólo por la violencia intrafamiliar que hay, que se ha incrementado, sino también por la violación a los menores; hay demasiadas violaciones de niñas y de niños, hasta por sus propios padres, por sus propios familiares. Entonces, aquí tiene que hacer una recomposición de la familia, porque algo está pasando, y es en el seno de la familia. Porque un niño, para que tenga una formación, depende de cómo se comporte la familia hacia lo interno. Aquí hay una gran descomposición familiar”.
¿Cómo usted contribuiría, desde su posición, a que esta situación cambie? fue la pregunta. Y la respuesta: “Yo creo que hay que revisar todo lo que son las leyes que tienen que ver con el Código del Menor, de nuevo, hay que revisarlo; y aumentar las penas, para la cuestión de las violaciones. Y en cuanto a la violencia intrafamiliar, el país entero tiene que abocarse a una revisión de lo que son sus códigos, porque así no podemos continuar, hay una gran cantidad de mujeres muriendo en manos de hombres, y hasta los novios están matando ya”.
Padre Rogelio Cruz, párroco de Cristo Rey: EL PAPEL DE LA IGLESIA ES VITAL: HAY QUE SALVAR LO HUMANO
Contundente en sus respuestas, directo y claro como parece ser su vida, el Padre Rogelio no necesita pensarlo mucho para significar que hay en la fe y en la iglesia una responsabilidad que debe ser potenciada: ”Considero que es vital el papel de la Iglesia ante la violencia contra la mujer, no sólo jugando un papel de defensa a través de lo que puede ser un discurso, sino a través de acciones concretas y específicas; dando mayor participación a la mujer, creando condiciones de igualdad, situaciones concretas donde se favorezcan los derechos de las mujeres como humanas.
“Ante la ola de violencia que se ha desatado contra la mujer, el papel de la iglesia es esencial, creando espacios y concientizando de que es al ser humano al que hay que salvar y no a las estructuras. El compromiso directo de la Iglesia es crear espacios de mayor participación de la mujer y darle la oportunidad que cada quien tiene para desarrollar y permitirse ir hacia adelante.
Roque Feliz, OXFAM UK: LA VIOLENCIA DE GENERO ES DE LAS MAS GRAVES HUMILLACIONES A LA DIGNIDAD HUMANA
La violencia de género es sin duda una de las más graves humillaciones contra la dignidad humana. Los organismos internacionales que tenemos como misión erradicar las múltiples dimensiones de la pobreza tenemos como imperativo moral la equidad de género, lo que nos obliga a defender la dignidad de todas las mujeres y a trabajar en la superación de las causas de la violencia masculina contra la mujer.
Oxfam trabaja con otros ayudando a que las víctimas cuenten con apoyo legal y psicológico para ejercer su derecho a una vida digna; aboga por legislaciones nacionales e internacionales justas que superen todo tipo de discriminación, violencia e impunidad contra las mujeres y favorece la implementación de programas educativos y campañas que re-signifiquen la identidad de género.
La desarticulación de la violencia masculina contra la mujer y la constitución de una nueva masculinidad están en el centro de nuestros objetivos estratégicos y constituyen un imperativo moral en nuestro código de conducta. Personalmente, el trabajo por la superación de la violencia contra la mujer lo asumo como un compromiso ético y político, es decir, como un bien capaz de satisfacer mi espiritualidad y de producir bienestar común a los hombres y mujeres de mi comunidad. Como ciudadano de este país me quejo de la insuficiencia de los recursos que se asignan en el presupuesto nacional a la prevención y a la lucha contra la violencia de género. Como Juanes en su cantoplegaria a Dios le pido que un año se la asigne mayor prioridad presupuestaria a las políticas públicas contra la violencia familiar.
Jorge Subero Isa, presidente de la Suprema Corte de Justicia: YO NO CREO QUE EL ASUNTO DE LA VIOLENCIA SE COMBATA PORQUE SE APLIQUE O NO SE APLIQUE LA LEY
Este año, el presidente de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), Jorge Subero Isa, se ha referido al tema de la violencia doméstica en más de una ocasión. Por lo general, sus planteamientos no han variado. Ha defendido la actuación de los jueces, duramente criticados por quienes entienden que son “flojos” o tratan con “timidez” los casos de agresión o asesinato de mujeres. Para esta edición, A Primera Plana, al no lograr una respuesta de Subero Isa a las inquietudes que le planteó, ha considerado oportuno reproducir sus consideraciones sobre el tema, específicamente las que aparecen en la edición de Listín Diario del pasado 3 de mayo. “Yo no creo que el asunto de la violencia se combata, porque se aplique o no se aplique la ley, no podemos atribuirle toda la responsabilidad a los jueces, a los tribunales, de que sanciones benignas o ausencia de sanciones contribuyan a aumentar o disminuir la violencia, pues hay un problema social”, expresó el presidente del más alto tribunal judicial del país.
La posición de Subero de que la violencia no se combate en los tribunales, la acompaña con su valoración de que el problema es más complejo y requiere de atención. Sobre todo, dijo, de educación. “Es un asunto que mueve a mayores preocupaciones, pues cada día se relatan casos de violencia, principalmente de violencia intrafamiliar”, dijo Subero Isa.
Ramón Tejada Holguín: Coordinador del Participación Ciudadana NO ES ASUNTO DE MUJERES, ES DE POLITICOS
La agenda de género, aunque considerada por algunos como un asunto de las organizaciones de mujeres, comienza a verse con un enfoque diferente, como una problemática que debe estar representada en el discurso de las y los políticos.
“Hay que tratar de lograr que los políticos entiendan que, ofreciendo soluciones a esta problemática, podrán competir en el mercado político y que esta oferta de soluciones les puede valer votos. Se debe tratar de que los políticos que incluyan la lucha contra la violencia dentro de su agenda y busquen soluciones se vean beneficiados en las urnas”, considera Holguín.
Lamentablemente, la figura “mercado político” representa bien la forma de manejarse de quienes luego representarán públicamente al pueblo. “Los temas importantes para los partidos políticos y los políticos que tercian en las elecciones son aquellos que les dan o les quitan votos”.
¿Cómo lograr que la violencia de género sea un tema importante para los políticos? “Tratando de convencer a la ciudadanía en sí misma para que se interese en esos temas. Para que se convierta en un reclamo desde la sociedad hacia el sistema político. Hay que trabajar en el plano de la ciudadanía, de la demanda de democracia, de que este tipo de tema sea puesto en la agenda”.
Yadira Henríquez, ministra de la Secretaría de Estado de la Mujer: COMPROMETIDA POR UNA SOCIEDAD DE EQUIDAD Y RESPETO A LAS DIFERENCIAS
Preocupada y ocupada en alertar y generar acciones frente a la espiral de violencia, la Secretaria de Estado de la SEM, Yadira Henríquez, no duda en calificar como flagelo a la violencia contra la mujer que “atenta contra la estabilidad de todos y todas. Mucha de esa violencia se genera en el hogar –dice- ; de ahí la importancia que tiene atender y prevenir la violencia intrafamiliar “
Empeñada en acciones de tanta importancia como el fortalecimiento de la CONAPLUVI y la creación de un modelo Nacional de Prevención y Atención a la violencia intrafamiliar, que ya está en marcha y en el que convergen un conjunto de instituciones estatales y de la sociedad civil, la SEM trabaja también por fortalecer capacidades y mejorar la cobertura en las instituciones que se ocupan de apoyar a las mujeres en situaciones de violentamiento, entre otras acciones.
Yadira Henríquez es enfática sin matices cuando declara que “personalmente me siento comprometida al ciento por ciento con la causa de atender y prevenir la violencia .Si queremos vivir en paz, armonía y solidaridad, que nuestros hijos e hijas desarrollen todas sus potencialidades y se conviertan en ciudadanos y ciudadanas que aportan al bienestar nacional, debemos trabajar en fortalecer la familia, por la construcción de una sociedad en la que existan equidad y respeto a las diferencias”.
Vota por este artículo: Votar (0) >> ¿Qué es esto?
Para agregar sus comentarios a este artículo, favor acceda con su cuenta de usuario. Si aún no tiene una, puede registrarse de manera gratuita. |