Elizabeth confía en su voluntad de hierro PDF Imprimir E-Mail
Por Altagracia Ortiz   

Image El día primero de mayo, fecha en que el jefe de la Policía Nacional celebraba su cumpleaños número 46, la vida cotidiana de Elizabeth Martínez Pérez se convirtió en un infierno que cambió su entorno y de lo cual ella responsabiliza a un coronel de la Policía: Francisco Veras Santos.

Martínez Pérez, una mujer, 34 años, casada, con cuatro hijos, fue detenida y encerrada por 17 horas el día primero de mayo, por uno de los coroneles de más prestigio de la presente gestión policial.

Veras Santos tuvo presa a su víctima y esperó la hora propicia para abusarla y mancillarla, en pleno palacio policial. El coronel Veras Santo, no sólo obligó a la dama a practicarle sexo oral en contra de su voluntad, sino que la obligó a hacer llamadas a una tercera persona, para que contara "lo bueno que hace el sexo". Los desmentidos en torno a la protección policial de que goza el referido coronel han sido reiterativos, pero igual se sabe que la Policía Nacional ha puesto sus mejores abogados a defender a su oficial y su supuesto "nombre enlodado".

Contrario a lo que es la norma en las mujeres abusadas, Martínez Pérez, una dama dedicada a realzar la belleza femenina, tuvo la osadía de denunciar lo que le pasó, aunque desde ese día, algunas de sus clientes se hayan retirado del salón, y otras la consideren con poca vergüenza.
 

La vida no ha sido fácil para su familia.

Sus hijos han tenido que involucrarse en primeras planas de periódicos que ubican a su madre en asuntos de difícil manejo para sus escasas edades.

Elizabeth está convencida de que no sólo el coronel Veras Santos jugó con su dignidad, sino que la Policía destruyó la grabación y cualquier tipo de evidencia, para colocarla como una mentirosa.

Desde el primero de mayo, el tiempo que dedicaba al cuidado de sus hijos, el que dedicaba a atender su salón de belleza y a su compañero de vida han disminuido, para atender las críticas y miradas morbosas de personas, incluyendo mujeres, que "apoyan" a Veras Santos.

Le duele lo que sucedió, sobre todo que en el Palacio que aloja a las personas encargadas de investigar, a ella se le violentaran los más elementales derechos.

Por esa razón, cuando fue a poner la denuncia a la Dirección de Asuntos Internos de la Policía, pensó en sus hijos y en la necesidad de que se impusiera la Justicia, para evitar que otras mujeres pasaran por momentos como los que ella vivió.

Hoy día, no sabe lo que pasará, pero confía en su voluntad de hierro y en la necesidad de limpiar su nombre de mujer mancillado por un oficial policial.

Eduarda Padilla, Bertina Pérez, Dulce Corona y Kenia Lara de Escoto, son sólo algunas de las vecinas de Martínez Pérez que le han ofrecido su apoyo.

Elizabeth nació y se crió en Los Jardines del Norte y todos dan testimonio de su honestidad como ser humano:"Siempre ha sido una muchacha decente, de su familia, que sólo se dedica a trabajar en su salón de belleza", dicen sus vecinos.


Vota por este artículo: Votar (0)   >> ¿Qué es esto?

Sea el primero en comentar el artículo

Para agregar sus comentarios a este artículo, favor acceda con su cuenta de usuario.
Si aún no tiene una, puede registrarse de manera gratuita.

 

Actividad de los Usuarios

Lo que escribimos...

dominicanos periodistas periodismo rumor libertad expresion ciudadana movilizacion etica publicos participativo medios comunicacion

Feeds RSS