GUILLERMINA SANTOS PERIODISTA DE RADIO COMERCIAL
Toda información debe ser verificada antes de ser publicada. De hecho, cuando una información no está bien confirmada, el comunicador puede hacer mucho daño. También depende de las leyes de cada país y si éstas permiten que un rumor pueda ser divulgado como una noticia. En República Dominicana hay que tener mucho cuidado con divulgar falsas noticias y difamar.
PETERSON GONZALEZ PERIODISTA DE EL CARIBE
Depende de quien dé la información. Si es una declaración, una opinión o una revelación del departamento que dirige una autoridad se puede publicar, aunque se verifique después. Pero sí está ofreciendo datos estadísticos o en su declaración involucra a otras personas, por ejemplo en temas de corrupción, hay que confirmar con documentos o datos precisos la información antes de que sea publicada, aunque el periodista se reserve la fuente.
HECTOR MARTE PERIODISTA DE DIARIO LIBRE
Casi siempre hay que verificar la información, aunque si el que la da es una persona autorizada no es necesario recurrir a una segunda opinión. Yo creo que la mayoría de los periodistas verifican la información, precisamente para darte validez y como parte natural del proceso antes de publicarla. Me refiero al caso de la radio, que en nuestro país es la que lleva la voz cantante a la hora de soltar información no comprobada.
Creo, sin embargo, que la credibilidad sigue siendo un activo intangible pero firme, pues la gente sabe separar los roles. Cuando un sector desea difusión a toda costa, recurre a los espacios que han adoptado esa nueva onda, pero a la hora de buscar incidencia busca espacios en los medios de mayor credibilidad.
La credibilidad sigue siendo la sombrilla a la que acucien tas actores políticos cuando quieren validar una posición. El aval de la veracidad sigue siendo un valor, aún cuando los niveles de audiencia de ciertos programas sigan siendo el principal atractivo de los anunciantes, y por tanto, de la publicidad.
PATRICIA SOLANO PERIODISTA Y DIRECTORA DE TV
Me llama mucho la atención el hecho de que la nueva corriente periodística que revela el estudio de la Universidad de Columbbia traspase las fronteras estadounidenses y se esté dando en otros países como el nuestro, incluso con las mismas características.
Me refiero ai caso de la radio, que en nuestro país es la que lleva la voz cantante a la hora de soltar información no comprobada.
Creo, sin embargo, que la credibilidad sigue siendo un activo intangible pero firme, pues la gente sabe separar los roles. Cuando un sector desea difusión a toda costa, recurre a los espacios que han adoptado esa nueva onda, pero a la hora de buscar incidencia busca espacios en los medios de mayor credibilidad.
La credibilidad sigue siendo la sombrilla a la que acuden los actores políticos cuando quieren validar una posición. El aval de la veracidad sigue siendo un valor, aún cuando los niveles de audiencia de ciertos programas sigan siendo el principal atractivo de los anunciantes, y por tanto, de la publicidad.
EURI FUENTES PERIODISTA DE A PRIMERA PLANA
Hay quienes en la actualidad ejercen cierto periodismo, como, por ejemplo, el "periodismo suave o light", que no es más que una manera de encasillar el acto de informar en un trabajo descansado e irresponsable. Algunas producciones periodísticas que basan sus informaciones en la novedad son hoy la opción de la mayor parte de la audiencia. Sin embargo, uno de los mayores recursos del periodismo es la veracidad, que hay que defender a cualquier precio.
Hacer otra cosa es faltar a una ética elemental de la profesión. Por más derecho que uno tenga a salir primero con su noticia, eso es incorrecto.
Nurys Paulino
NURYS PAULINO ENCARGADA DE COMUNICACIÓN DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA
Este debate a mi me recuerda la época en que un jefe de redacción te decía: "¡ tienes que traerme información...!" Y una iba y violentaba a la fuente para provocar una reacción y prácticamente se inventaba la noticia. Pero sabía que eso no era serio.
Dar noticias confirmadas es una responsabilidad indeclinable. Hacer otra cosa es faltar a una ética elemental de la profesión. Por más derecho que uno tenga a salir primero con su noticia eso es incorrecto.
Yo creo que una debilidad del periodismo dominicano es que sabemos de todo y hacemos información con todo. Eso es aventurerisrno. No podemos tomar los medios en que trabajamos para hacer lo que nos dé la gana y buscar notoriedad con falsedades o superficialidad.
GERMAN MARTE REDACTOR DEL PERIÓDICO HOY
Ofrecer una información sin confirmarla, salvo excepciones, es de alto riesgo y debe evitarse, sobre todo cuando se trata de temas que afectan la moral de determinada persona o lastiman los intereses de un grupo.
Además, cuando se publica una noticia sin confirmar se corre el riesgo de servir a intereses mezquinos.
Sin embargo, hay que observar que en esto cuenta mucho la calidad del informante, por ejemplo, si el presidente de la República o el cardenal dan unas declaraciones, esto se publica sin previa confirmación, aunque luego se indague al respecto.
Pero como norma general pienso que es mejor dilatar una publicación si con ello conseguimos confirmarla, pues la confiabilidad es vital para el periodismo. cana hay que tener mucho cuidado con divulgar falsas noticias y difamar.
FAUSTO ROSARIO DIRECTOR DE CLAVE DIGITAL, COMENTARISTA DE UNO + UNO Y JORNADA EXTRA
Considero precipitado, y arriesgado, avanzar el criterio de que el rumor puede ser información y hasta puede tener categoría de noticia. El rumor es insidioso y normalmente mendaz, y su origen es siempre difuso. Hay casos en los que el rumor puede convertirse en información, porque en él se involucran los medios y tratan de convertirlo en información por vía de la confirmación o la negación.
Los medios tradicionales (prensa, radio y televisión) tienen ante sí el gran desafío que representa la Internet en lo que a divulgación de información se refiere. Los diarios electrónicos, por ejemplo, están creando un nuevo espacio de poder que hace apenas unos años era impensable.
Mientras el periodista tradicional trabaja para el día siguiente, o para la emisión de la tarde o la noche, el reportero de un diario electrónico lo hace para el momento, y coloca su información en la red, incluso desde el mismo lugar del hecho. La desventaja es que, por ejemplo en países como República Dominicana, todavía es una monería tener acceso a la Internet.
Pero la radio y la televisión continuamente está reproduciendo lo que producen y divulgan los diarios en Internet, lo que representa un nuevo espacio que le quita el Internet a los diarios impresos.
La otra cuestión es la que tiene que ver con el periodismo personal, por vía de los blogs que se han ido popularizando en muchos países.
Ese fenómeno no ha llegado a la República Dominicana, aunque existen blogs, y pienso que pasarán muchos años para que ese modelo tenga algún éxito. Aquí falta mucho por explorar sobre las posibilidades de información por Internet.
ROBERTO CAVADA PERIODISTA, PRODUCTOR DE TV EN EL AREA DE NOTlClAS DEL CANAL 10
Creo en el show periodístico, en la utilización de todos los recursos técnicos y los recortes del sensacionalismo (no hay que temerle si con ética podemos trabajar directamente para todos los sentidos del auditorio, valor etimológico de la palabra) siempre y cuando la noticia y sus pratagonistas sigan siendo los protagonistas.
La especulación, el chisme como noticia, el chiste para hacer más "pasable" la noticia, no debe ni puede sustituir la esencia del periodismo. Quizas la excesiva politización de los medios ha dictanciado al público de los mismos. y se caen en resortes pocos serios.
La televisián moderna ha convertido al periodista más en actor que en transmisor de una noticia. Y a veces se justifica pero no siempre. La vida moderna, su rapidez, el bombardeo constante de información y medios, el poco tiempo para leer y la posibilidad de escuchar una noticia en un tercer plano, cuarto plano, casi de referencia o de ver una imagen en movimiento y con ello ser suficiente para estar informado, va degradando la función del periodismo. La profesión merece ser adaptada a los nuevos tiempos sin perder su esencia, sin dar la espalda al mercado pero tampoco entregándose a él.
Coincido en que la era del "periodismo créeme" concluyó y vamos camino del "periodismo demuéstramelo". Eso exige mayor trabajo profesional en equipo (para el medio que sea), mayor investigación y entrega, donde la crealividad y la modernidad aporten a la puesta en escena del show periodístico, donde la noticia y todas sus aristas presentadas, mostradas, al margen de la opinión, se conviertan en el personaje principal.
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