Dos mujeres que han vivido el periodismo como "intensa pasión" como declara Minerva Isa – se juntaron en febrero de 1991 para mirarse a los ojos, conversar de sueños y de empeños, y posibilitar que Margarita Cordero convirtiera en lenguaje, evocaciones, imágenes "cristalinas" e ideas sin máculas los resultados de aquel encuentro.
Muy recientemente, con motivo del Día del Periodista, las dos coincidieron una vez más, pero en esta ocasión en el Palacio Presidencial donde el Jefe de Estado las reconoció junto a otros 10 colegas, por su calidad y experiencia profesional, por los aportes a la cultura y al periodismo nacional, por la entrega sin cortapisas a la verdad y al ejercicio de un periodismo democrático, vital, valiente y probadamente libre.
En la voluntad de añadir remembranzas, emoción y homenaje a los méritos de Margarita Cordero y Minerva Isa, A Primera Plana reproduce una síntesis de aquella entrevista entre dos maestras del periodismo dominicano, resumida para esta edición por Isaura Cotes. La entrevista original fue publicada el 6 de febrero de 1991 en el diario El Siglo .
Si hubiera necesidad de definirla, de Minerva Isa habría que decir que es fluvial. Como los ríos, es cristalina, glamorosa. Agua que fluye, se vuelve por momentos ... explosión de matices. Como los ríos, también conoce de crecidas.
No es bella esta mujer, si por serlo se entiende reproducir sumisa y malamente la imagen incolora de lo que nos han impuesto como bello. Lo es de otra manera: como la hoja que cimbrea en el aire, desprendida del árbol; como la calidez del abrazo de los amantes; como la conversación entre viejos amigos.
Pero antes que nada, quizá de Minerva Isa deba afirmarse que es reto, desafío. Que tiene los pies sobre la tierra: mira siempre al horizonte, donde están sus sueños.
…Sonríe tímidamente, y accede a que la grabadora inicie el trabajo de recoger sus palabras, lo que piensa… En algún momento pedirá que la apaguen. Es cuando es más ella: tranquilamente pasional, como un volcán latente.
Porque está comprometida con la vida Minerva Isa reconoce como patología no querida de los tiempos, "esta carga de frustraciones que va llenando al individuo porque, a cada paso, hay tropiezos, dificultades económicas que dan al traste con todas las ilusiones, con todas las esperanzas no solamente personales sino colectivas"
Verifica el naufragio del optimismo, "y no precisamente ante una realidad saturada de escollos, sino más bien por la ausencia de una estrategia idónea para enfrentar la crisis en su médula". Y es que, lo dice en voz baja, "no hay signos de una voluntad política firme y decidida para combatir sus causas y neutralizar sus efectos para atenuar a corto plazo y superarla a más largo tiempo".
Su experiencia
Periodista desde casi adolescente, Minerva Isa ha hecho de su ejercicio profesional una lección de vida. Su trabajo, que recogen los principales periódicos nacionales, es cantera en la que ha nutrido no sólo su conocimiento sino también –y una piensa que fundamentalmente la sensibilidad social y humana que la hacen distinta, aunque se niegue, por modestia, a reconocerlo.
Si enjuicia a la sociedad dominicana de hoy, es porque tiene su vivencia como referente. No habla de ineficiencia desde la retórica, como tantos para los cuales –como el personaje de Lewis Carroll las palabras dicen sólo lo que ellos quieren que digan.
Sin pretenderse experta –presunción que la desconcierta – Minerva Isa habla con un dejo de amargura sobre una juventud que se hace escéptica a fuerza de desengaños, de pérdida de fe en la moral pública y privada de quienes rigen y hasta determinan su destino
"Los jóvenes han visto la corrupción, entonces ya no quieren estudiar porque le han enseñado que "fulano" sigue siendo todo un señor a pesar de que públicamente se sabe que se hizo su dinero robando, o con drogas", señala.
Con todo y la crudeza del diagnóstico, insiste tercamente en rehusarse al pesimismo. Apuesta, quiere seguir haciéndolo, a las reservas infinitas de un pueblo que ha demostrado, aun en sus momentos de mayor desolación, tener unas ganas inmensas de echar todas las peleas.
La periodista
El periodismo ha sido una de sus fuerzas vitales. Fue la única hasta que descubrió –sin traicionar la fidelidad de su pasión sin tregua que más allá de la realidad puesta en blanco y negro está la magia del crepúsculo, el rumor de la ola que se acerca, tímida como muchacha quinceañera, a diluirse en la playa.
Ha conocido, en estos casi veinte años de ejercicio, momentos de desfallecimientos. Ganas de poner un alto. Regresa siempre vencedora de su propia batalla, exultante como una amante reconciliada.
Sabe que lo que escribe no conmueve a quienes diseñan políticas, "porque a ellos no les interesan los cambios que una propone en esos trabajos." Pero impactan, y de eso tiene constancia, a la juventud, levadura del porvenir.
"Eso me alienta –dice porque creo que nuestras salidas están en la educación; nuestros caminos habrán de abrirse con ella".
Lamenta, eso sí, que las presiones económicas estén constriñendo la posibilidad de retroalimentación del periodista –como de otros profesionales, lo que pende como espada de Damocles sobre la calidad del producto ofrecido a la sociedad.
"El ejercicio profesional, la práctica del más simple oficio añade se ve erizado de obstáculos, las opciones son agonizar en un pluriempleo sin que ni siquiera se puedan obtener los recursos indispensables para sufragar las necesidades familiares, o emigrar como lo están haciendo profesionales de las más diversas disciplinas, que viajan a Puerto Rico, Miami Nueva York, donde se dedican a"conchar", lavar platos o limpiar cristales".
Los placeres
Minerva Isa, ha sido dicho, es transparente. Verla es anticiparse a toda confidencia, a todas las preguntas. Inquirirle qué cosas ama es impertinencia, o simple voluntad de que certifique las certezas.
Ella, sin embargo, tiene un momento de desconcierto, desacostumbrada como está a ser protagonista de lo público: "mi trabajo… lo que pueda crear…y si me he inclinado por eso, si es lo que ha absorbido mi vida, entonces parece ser que es lo que más me atrae. No me he detenido a pensarlo, me has cogido de sorpresa"
Generosa, Minerva Isa menciona algunas manos de las cuales comenzó a recorrer nuevos caminos, a encontrar que "la vida tiene cosas hermosas que no son sólo la lectura o mi trabajo; antes les daba casi todo m tiempo pero ya no. Encontré otros atractivos, otros disfrutes. Y eso me ha ayudado a seguir viviendo, a seguir creyendo…"
Se reclina en su asiento, entrelaza manos, y entonces se descubre en ella un instante de fugaz ausencia, de personal e íntima fruición del amor que recrea. La palabra se hace inútil. En los ojos de Minerva Isa esta bailando, gozosa, la vida. Minerva Isa: Periodista investigadora, graduada en Comunicación Social en la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Inició su carrera en el desaparecido periódico El Sol, del cual fue fundadora. De ahí pasó al periódico El Caribe y paralelamente trabajó en Tele Antillas. Labora en el matutino HOY desde su fundación, en 1981. H publicado numerosos ensayos resultantes de investigaciones muy rigurosas sobre sucesos de nuestra historia. Ese quehacer ininterrumpido, desarrollado con un apego absoluto a principios y a filosofías democráticas y avanzadas, potencian el valor de sus juicios cuando afirma que es a la hoguera en que se entibia la juventud a la que apuesta sus denuedos.
Margarita Cordero: Periodista que ha recorrido casi todos los territorios de la profesión, desde el reporterismo a la entrevista de personalidad, desde el comentario social al análisis político, el que realiza actualmente con más frecuencia. Columnista además, en los tiempos fundacionales de El Siglo hizo escuela con crónicas de acontecimientos del mundo académico e intelectual, trabajados con una aguda ironía, no exenta de humor. Estudió en la Escuela de Periodismo de la UASD. Inició su labor periodística en Radio Mil. Junto a otros(as) colegas fundó el periódico El Siglo. Ha cultivado durante años el periodismo televisivo. Fue comentarista de los programas "Uno + Uno" y "Jornada Extra" y del matutino de Antena Latina. Es directora ejecutiva de la revista semanal Rumbo, desde diciembre de 2000. Antes había sido Jefa de Redacción. Vota por este artículo: Votar (0) >> ¿Qué es esto?
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