MS: La revista feminista mas antigua PDF Imprimir E-Mail
Por Lydia Cacho   

Image El movimiento feminista dominicano escala alturas hacia su segundo encuentro nacional y A PRIMERA PLANA quiere saludarlo con esta entrevista a dos periodistas norteamericanas que durante casi 30 años perseveraron, discutieron, entrelazaron vigilias, y mantienen encendida una llama que en su titilar repite: "esta utopía es posible".

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Ms. cumplió 28 años, es la única revista feminista en el mundo que ha logrado posicionarse en el mercado vendiendo 120 mil ejemplares en un año. Hay quienes dicen que se convirtió en una publicación de feminismo light, y hay quienes como Gloria Steinem, fundadora de la revista, defienden su trayectoria y argumentan que ha pasado por un proceso evolutivo indispensable para sobrevivir : "De cierta forma MS refleja los altibajos y la lucha de las mujeres. Hemos negociado la supervivencia de MS. durante 25 años, ahora su futuro está en manos de un grupo plural de mujeres" aseguran sus fundadoras.

En entrevista exclusiva Gloria Jacobs y el equipo editorial de la revista hablan sobre su trayectoria y su visión del movimiento feminista contemporáneo. Con Lidia Cacho dialogan sobre cómo percibieron una y otra las ocurrencias del 8vo. Encuentro Feminista Latinoamericano y Caribeño en Santo Domingo, la visión de las más jóvenes, las tantas preguntas para las cuales no tienen respuestas totales y de la plenitud de estas ideas para el presente y el futuro.

Lydia Cacho. A partir de 1972, cuando salió el primer número de Ms. ¿cómo ha sido el proceso para mantener la publicación en pie?

Gloria Jacobs Hemos vivido una evolución perenne; a partir de su fundación en 1972 aceptamos publicidad durante 17 años, pero tuvimos pérdidas constantes. Fue vendida en 1987 a un editor australiano, porque era imposible mantenerla, no había nadie interesado en inyectarle dinero, y quienes deseaban mantenerla ya lo habían invertido todo. Ellos la mantuvieron durante 2 años pero descubrieron que el feminismo no paga, cuesta, así que decidieron venderlo en un paquete de varias revistas. El nuevo dueño no estaba interesado en Ms. pero la adquirió porque venía incluida en la transacción. El nuevo propietario quería cerrarla, así que Gloria Steinem habló con él y le dijo "No desaparezcan la revista, vamos a sacarla como una publicación periódica académica (Newsletter)". El aceptó intentarlo y el primer número se vendió completo –1991 vendió más de 100 mil ejemplares y le hizo ganar dinero al propietario. Fue así que se decidió aumentar el tiraje y eliminar a los anunciantes. La revista académica era capaz de mantenerse por sus propias ventas, un hecho insólito en este ramo editorial.

L.C. Pero hubo otro cambio radical, que incluso se reflejó en el contenido ¿qué pasó?

G.J.  El problema surgió cuando el dueño comenzó a recibir fuertes ganancias de Ms. y reinvirtió ese dinero en otras publicaciones de su grupo; entró en crisis económica y vendió a MS en un paquete editorial. El nuevo dueño no estaba interesado en una revista feminista. Llevábamos 5 años sin que nadie nos hiciera mucho caso; con un gran desgaste, media década sobreviviendo económicamente, buscando una salida, tratando de no alejarnos del propósito inicial de llegar a cuantas mujeres pudiésemos. Fue en 1998 que Gloria Steinem y Marcia Guillespie, dos de las fundadoras, decidieron comprar la revista y conseguir un grupo grande de mujeres que invirtiese en ella. Fue la primera vez, hace apenas tres años, que las dueñas, el dinero invertido y el contenido editorial no estaban reñidos. Fue un momento emocionante para todas, pues el proyecto inicial volvió a las manos de las mujeres. Es la única revista nacional feminista en los Estados Unidos, vendemos hasta 50 mil ejemplares mensuales en diversos países del mundo y no estamos sujetas a la publicidad, ni a los intereses de anunciantes, pues no los tenemos.

L. C. Como editora de la revista, ¿cómo definirías el feminismo?

G. J. Creo que todas las mujeres vamos de lo personal a lo político en el momento en que estamos conscientes de nuestra calidad de ciudadanas y hablamos sobre los derechos de las mujeres. El feminismo no me parece solamente un asunto interno y personal, tiene que ver con la cultura que nos rodea y los hechos sociopolíticos.

Está la definición del diccionario Webster: Feminismo es la teoría de la equidad política, social y económica entre los sexos.

L.C. En el mundo entero los medios están controlados por intereses muy específicos, en el caso de publicaciones con un fuerte contenido ideológico, como es el de MS, que además tiene una carga política , ¿cómo han logrado balancear el trepidar entre lo individual y lo político para llegar a las lectoras que se encuentran en diversas etapas dentro del feminismo, y cómo miden la balanza entre el feminismo politizado y maduro y el de las nuevas generaciones ?  

G.J.
En la revista recibimos constantemente comentarios que reflejan la diversidad de las mujeres como humanas. Nos escriben quienes no quieren que hablemos de criar hijos e hijas porque no son madres; las que sí lo son, quieren saber más sobre la educación libre de estigmas de género. Las hay que se quejan de que hablemos de parejas gay, y las lesbianas que quieren más artículos de fondo sobre sexualidad no heterosexual.

Hay quienes opinan que fue un insulto hablar sobre cirugía plástica de senos, y las que se molestaron con quienes las juzgan por operarse y ejercer su derecho a verse y sentirse bien. Hay quienes no quieren que hablemos sobre hombres en la revista, pero la mayoría de mujeres tenemos relaciones de una u otra forma con hombres y no podemos ser excluyentes de una realidad. La diferencia con otras revistas es que la nuestra tiene perspectiva de género, describe y escribe a un movimiento verdaderamente amplio de mujeres. Nuestro interés esencial es reflejar lo que somos todas las mujeres.

L.C.
Jennifer Block es asistente del departamento de noticias, tienen 23 años y se declara feminista. Siente que la brecha generacional dentro del movimiento de mujeres es cada vez menos real. Ella considera que el problema consiste en que cada vez más mujeres se integran al movimiento y se ha convertido en algo tan plural como la humanidad misma: "Si las mujeres no somos capaces de practicar la tolerancia, entonces habrá divisionismos que debilitarán nuestras posibilidades para avanzar en lo político" declaró. ¿Qué debilidades encuentras en las feministas de la generación X (21 a 26 años)?

J.B. Bueno, me preocupa un poco que los logros anteriores en lo que se refiere a la libertad sexual de la mujer se han llevado más allá de lo necesario. Hay una gran cantidad de mujeres jóvenes proporno, sienten que la equidad con los hombres les permite hablar y expresar abiertamente de manera misógina su pasión por el sexo y la pornografía. Me parece que hay que hablar sobre regular este asunto.

Gloria Jacobs: "La pornografía adulta que no tiene como fin que la mujer se encuentre y disfrute de su sexualidad me disgusta; pero me parece que querer regular la sexualidad es un gran error y no creo que sea un asunto generacional. Existen feministas de mi generación (Gloria tiene 47 años) que han encontrado su liberación a través o gracias al erotismo explícito, a los juguetes sexuales, y eso es respetable. La pornografía que abusa de la mujer me desagrada, pero es un terreno peligroso querer controlarla ¿quién dice hasta donde es permisible la censura?

L.C.
Durante el encuentro feminista de América Latina y el Caribe en República Dominicana, uno de los puntos más álgidos de la discusión fue cómo definir al movimiento de mujeres y cuál es su destino. ¿Cuál es tu opinión al respecto?

G.J. Al principio de la segunda ola del movimiento había feministas radicales, y otras con una filosofía más abierta, las "mainstreamers" que deseaban ampliar y permear el movimiento a todas las esferas sociales e intelectuales. Pero había ciertos aspectos urgentes y obvios como el de que las mujeres necesitaban empleos, salarios equitativos, debíamos hablar de violación y acoso sexual; es por ello que los desacuerdos estaban más enfocados a las tácticas y estrategias para superar esos retos, que a la filosofía del movimiento mismo.

Ahora me parece que estamos en una etapa en la que discutimos cómo incorporar el movimiento a nuestra vida y filosofía personal. Es como llegar al corazón después de ir investigando la piel. Fuimos de lo privado a lo público, nos hicimos oír y ahora debemos volver a lo privado integrando los logros de lo social a lo individual, ése me parece que es el reto más difícil. Es difícil porque cada una de nosotras marca una línea hasta donde quiere integrarse al movimiento, y el problema a resolver será averiguar si estamos dispuestas a respetar las fronteras de cada una, y seguir trabajando en grandes equipos.  

Lydia Cacho. ¿Cuál es el futuro del feminismo como movimiento?

Gloria Jacobs. No lo sé, es difícil ser tan específica. Más bien me parece que debemos replantearnos cómo se ha diversificado el movimiento y cuál es el futuro de las diversas agendas. Supongo que parte de esta evolución marcará la creación de partidos políticos o grupos específicos a los que las mujeres se puedan unir, es decir, movimientos integradores que respeten la diversidad, no lo sé...

Jennifer.– Estamos entrando en la tercera ola, y faltan estrategias para digerir la diversidad. Hay puntos clave que son los mismos para todas las mujeres, eso sería tal vez lo más importante. Alejarnos de la discusión superficial y pensar de forma global en las mujeres, a quién le importa juzgar a quienes les gusta maquillarse y hacerse una cirugía plástica, si nuestra energía debería ir contra los Talibanes o la extrema derecha antiaborto.

L.C.
Durante el encuentro de Dominicana surgieron mesas de trabajo de las feministas jóvenes que reflejaban su preocupación sobre el descubrimiento de su ser metafísico. Se habló de las brujas, de los ángeles, hubo talleres de meditación. ¿Qué opinan de esta ola espiritual dentro del movimiento?

G.J. Ser feminista no es únicamente hablar de la victimización existente de la mujer en ciertos aspectos sociales; es ser parte del proceso de equidad social, política y económica entre hombres y mujeres. Es también crear un espacio para una misma que sea positivo y que celebre a la mujer en todas sus dimensiones. Si las mujeres jóvenes se enfrentan a retos diferentes a los que nos enfrentamos las de los setentas, y están buscando su camino a través de lo espiritual me parece muy válido, tal vez ésa es su forma de integrarse a un mundo de violencia y crear nuevas estrategias para que lo social no consuma lo individual. ¿Es el feminismo sólo un asunto político, o es más una definición de cómo podemos las mujeres vivir en el mundo?

L.C. Las norteamericanas han tenido logros y avances espectaculares comparadas con algunos países de Latinoamérica,¿ cuáles consideras los triunfos más importantes y cuales los puntos débiles?

G.J. Nuestras leyes sobre acoso sexual y persecución del delito de violación están avanzadas. En aborto también. Incluso en cuanto a violencia doméstica.

(En el momento de esta entrevista no había arreciado la campaña de Busch contra las mujeres, ni sus políticas de cortar fondos al FNUAP y aliarse a los grupos Provida. N. de la R.). Pero en otros aspectos es más un mito que una realidad: tenemos un 11% de representación en el Congreso, seguimos luchando y soñando con un 20%. Contamos con personajes que impulsan a las mujeres en política, pero necesitamos trabajar en el empoderamiento real.

Yo en lo personal creo que las campañas contra Hillary Clinton [ no estuvieron ] enfocadas a su falta de habilidades sino a su condición femenina y al poder que representa. El movimiento de mujeres en Norteamérica ha logrado manifestarse más que a través de la política formal, con los grupos de ONG´s, que han creado un sistema para defender constantemente las clínicas de aborto, y creando movimientos y marchas para visibilizar los derechos civiles y las acciones afirmativas. No permitir el retroceso de los logros es esencial.

Camino por la oficinas de Ms. Allí se produce, se diseña y se inventa cada dos meses un nuevo número. Cien páginas que reflejan la diversidad de las lectoras en las mismas creadoras. En cada oficina hay mujeres de todas las razas y estilos, las hay elegantes y casuales, las sonrientes, las intelectuales y las indómitas. De arriba a abajo, frente a las pantallas de su Mac y en los teléfonos, las mujeres discuten apasionadas en sus juntas de producción ¿qué decir y cómo escribir a las mujeres?

Sus cuatro páginas de Cartas a la Editora responden a la pregunta que todas nos hacemos. Doce mujeres entre amas de casa, intelectuales, feministas de hueso colorado y activistas lesbianas, escriben en contra de algunas opiniones, pero todas coinciden en una cosa: ellas quieren hacerse oír y ser aceptadas tal y como han decidido ser y percibir el mundo.

Lydia Cacho es una prominente periodista y escritora mexicana, directora de Esta voz es mía, en Cancún, Quintana Roo y hacedora de otras formas de comunicación vitales y contestatarias. El pasado año, en exclusiva, Lidia entrevistó a las dos Glorias : Jacobs y Steinen, colegas que mantuvieron la capacidad de entusiasmarse y de darse a sus ideas y que la preservan ahora cuando un nuevo consejo de redacción conduce a Ms. Esta entrevista fue originalmente publicada en la revista mexicana EQUIS cuyo segmento para mujeres está coordinado por Sara Lovera. Lydia Cacho es también miembra del Consejo Periodístico Asesor de A Primera Plana.

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