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Por Julio César González Pagés   

En un programa de la televisión cubana, hace unos meses, dos comentaristas deportivos sostuvieron un diálogo cáustico sobre el pañuelo de bolsillo que su colega había elogiado en el traje del otro . Este le ripostó airado: "A ti no te enseñaron de niño que los hombres no se fijan en cómo se vestían los hombres".
El relato lo aporta un joven académico cubano en exclusiva para A Primera Plana. Los siguientes son párrafos de su ensayo Género y Masculinidad en Cuba, en síntesis que omite, por razones de espacio, las citas bibliográficas. Esta imagen de la Televisión Cubana refleja parte de la complejidad sociológica mucho más enraizada en nuestras sociedades, en particular latinoamericanas , cuyo análisis está reclamando voces. Viejos debates sobre machismo , travestismo , homosexualidad y feminismo abren nuevas perspectivas para discutir sobre los modelos de masculinidad.

La historia nacional de Cuba repite un estereotipo universal de varón al que le son asignados valores patriarcales que lo hacen preso de una construcción de género, donde ser varón es importante porque las mujeres no lo son.

Las guerras han sido una de las fuentes principales para determinar la masculinidad de los hombres cubanos: aquí el matar o morirse ha sido una parte importante de reafirmación de la virilidad.

Las principales corrientes de investigación sobre la masculinidad en las ciencias sociales no han desarrollado un espacio coherente que nos permita un estudio sistemático definido. En opinión del investigador australiano Robert. W. Connell, en su uso moderno, el término asume que la propia conducta es resultado del tipo de persona que se es y todas las sociedades cuentan con registros culturales de género pero no todas tienen el concepto de masculinidad.

Las investigaciones históricas en Cuba desde la llegada de los españoles muestran a las mujeres como diferentes de los hombres, pero en el sentido de seres incompletos o inferiores. En opinión del sociólogo cubano Luis Robledo, el concepto de masculinidad que manejamos es un producto histórico bastante reciente, de alrededor de unos cien años, y la masculinidad hegemónica es para Cuba sinónimo de machismo .

Utilizado muchas veces en contraposición al feminismo, este conjunto de ideas socioideológicoculturales ,se ha encargado de preservar la hegemonía masculina como centro del poder. El machismo ha sido validado en Cuba como una forma de la cultura y a pesar de ser muy criticado en las dos últimas décadas, parece gozar de gran arraigo en los diferentes grupos sociales tanto de la Isla como de la diáspora cubana.

Desde el siglo XIX este término aparece como un cuño que acompaña a los niños convirtiéndolos en machos desde su nacimiento, los cuales se ven condenados a marcar diferencias durante la mayor parte de sus vidas. El macho ,portador de la ideología del machismo, se construye desde la infancia con la exigencia de demostrar constantemente la virilidad, la cual es reforzada con la frase: demuestra que eres un hombre.

Machismo, hombría, masculinidad y virilidad, son términos con muchos puntos en común en la nacionalidad cubana, que ha sido implacable con las mujeres que han tratado de transgredirla hasta el punto de denominarlas ¨marimacho¨ , es decir la usurpadora ridícula de algo que solo le pertenece al hombre.

Homosexualidad, travestismo y construcción de la masculinidad

Empezar por un tema tan polémico para el contexto cubano como el de la homosexualidad abre una caja de Pandora que siempre ha estado tapada muy celosamente: como si no existiera el asunto

El investigador Víctor Fowler refiere una serie de textos considerados por él fundacionales, por corresponder a un período de constitución de nuestra cultura, entre éstos se encuentran los atribuidos al presbítero José Agustín Caballero para el Papel Periódico de la Habana. El titulado Carta crítica del hombremuger del 10 de abril de 1791, revela cómo se identifica la problemática de la masculinidad con la homosexualidad masculina. Dice:

"¿Quien podrá contener la risa quando vé á un hombre barbado gastar la mayor parte de una mañana en peinarse, ataviarse y en ver copiada su hermosura en un espejo, qual lo pratica la Dama mas presumida ?(...) A la verdad, yo no sé como hay Muger que admita á su trato a semejantes avechuchos. Ellos representan el papel de Gallos entre las Mugeres, y de Gallinas entre los Hombres, al paso que de estos merecen la compasion , quando de aquellas el desprecio".

Estos primeros textos, aparecidos en la prensa cubana, contrastan con toda una literatura libertina de esta misma época propuesta por El Marqués de Sade, en Francia, y escrita en el mismo año que Caballero publica su artículo.

En la obra de Sade La filosofía en el tocador, desde la frase introductoria se advierte ´la madre prescribirá a su hija la lectura de este libro ´ y más adelante dirige un discurso a hombres y mujeres donde plantea ,¨A vosotros, voluptuosos de todas las edades y de todos los sexos , sólo a vosotros ofrezco este libro :nutríos de sus principios , que favorecen vuestras pasiones ; pasiones con las que fríos y ramplones moralistas os espantas y que sólo los medios que utiliza la naturaleza para lograr que el hombre llegue a comprenderse como ella misma lo comprende ; escucha únicamente a esas deliciosas pasiones ; su órgano es el único que ha de conduciros a la felicidad" .

El criterio falocéntrico en esta obra de Sade representa un diseño masculino partiendo de la diferencia biológica que pone al pene del hombre como centro del mundo. Caballero diseña de otro modo una masculinidad donde vincula la feminización de los hombres con problemas contra la patria:

¨Pregunto ahora ¿Si se ofreciera defender a la Patria , que tendriamos que esperar en semejantes Ciudadanos o Narcisillos ? ¿Podrá decirse que estos tienen alientos para tolerar las intemperies de la Querra ?¿Como han de ser varones fuertes y esforzados ,decia Seneca , los que asi ostenta su ánimo mugeril y apocado ? Desengañemonos , el que se cria con musica , bayles , regalos y deleites , forzosamente degenera en femeniles costumbres "

Si tenemos en cuenta que estas palabras le son asignadas a uno de nuestros primeros pensadores , ya vemos como se está construyendo la masculinidad de una nación en base a exclusiones del que no cumpla estos requisitos .

En 1875, en Alemania, un médico de apellido Marx, fue uno de los primeros científicos en pedir que se suprimiera del Código Criminal la orientación sexual, y para ello creaba un nuevo término denominado Urnings dándole una justificación médica al fenómeno el cual refiere como persona de una naturaleza muy particular que constituyen el género hombre  mujer. Para este científico este tercer género busca desde la infancia (...)la sociedad y los juegos de las niñas; adultos, se distiguen por su timbre de voz femenina y una gran timidéz de carácter Cualquier cosa los abochorna, los asusta y les hace subir la sangre al rostro ; les repugnan todos los ejercícios violentos ; por el contrario, tienen gusto pronunciado por los trabajos de aguja , marcada preferencia por las costumbres de señoritas , las sortijas , las cadenas , las flores y los perfumes . Ademas manifiestan persistente repugnancia hacia las mujeres, no queriendo tener jamas con ellas contacto sexual

Esta obra fue objeto de la más severa crítica en Cuba, por parte del Dr. Luis Montané. calificada como depravación moral y durante el Primer Congreso Regional Medico de Cuba. en enero de 1890, declaró sobre esta investigación:

¿Es esa obra, la de un loco? ¿No es esta, ciertamente, la opinión de Mr. Marx , que se considera un sabio , un filósofo humanitario? Pero poco importa después de todo, que sea sábio ó loco; lo que es necesario conservar de su folleto, es que ha sido libremente vendido en Alemania y que en dicho país existe el vergonzoso vicio que nos ocupa .

Más adelante en su intervención el Dr Montané realiza una investigación sobre la homosexulidad en Cuba a partir del estudio de 21 casos –4 europeos y 17 cubanos ,los cuales los divide en activos y pasivos según su conducta en la actividad sexual con el fin de resaltar la feminidad de los mismos afirmando que la prostitución masculina tiene la misma organización que la prostitucion femenina(...) destacándose los nombres por los que se conocen La princesa de Astúrias , la pasionaria , la Verónica , La Isleñita , Reglana , la camagüeyana , Manuelita , Albertina etc".

Masculinismo ¡no! feminismo


 Las mujeres cubanas, ante el discurso patriarcal que cuestionaba su misma naturaleza, respondieron con posiciones feministas que contrarrestaban la infamia que se quería sobre ellas, una de las escritoras de la vanguardia feminista social en Cuba, Aurelia Castillo, en un editorial del periódico El Fígaro, del 24 de febrero de 1895, respondía:

¨Una gran revolución ,opérase entre otras varias en nuestros dias , la mujer reivindica sus derechos . Ella ha sido la ultima sierva del mundo civilizado.Aun algo peor que eso :ella ha sido hasta ahora la soberana irrisoria de una sociedad galante y brutal al mismo tiempo . Las leyes tiraron una linea entre el hombre y la mujer , y sobre esa línea alzaron las costumbres elevadísisma e infranqueable muralla .

La mujer hubo de acatar leyes en cuya confección no tomaba parte. Sus destinos se decidieron sin consulta para nada y decretada quedó su eterna minoría, su posición de perpetua protegida, posición humillante que deja ancho campo a todos los abusos y cuyo resultados finales y ineluctable es la postración de la voluntad , si no la pérdida completa de la dignidad, ahogada entre ruines defectos de los que viven sojuzgados

El feminismo fue un movimiento muy cuestionado en Cuba precisamente porque atacaba el poder de los hombres . Al asumir las costumbres del modelo feminista norteamericano también tenía la nueva de asumir los estereotipos de belleza femenina que se anteponían a la belleza criolla donde la mujer era aceptada como un objeto de lujo y ostentación. Las críticas a los nuevos arquetipos norteños estaban muchas veces ligadas a críticas nacionalista, lo que hacia imposible deslindar los comentarios androcentristas .

Un ejemplo fehaciente es el comentario del columnista Luis Carbó titulado Latas pedagógicas , donde se habla de la situación de inseguridad de los maestros cubanos hombres ante el nuevo sistema de educación yanqui. Al final de su crítica añade, haciendo alusión a un maestro cubano "Y si se enfada que deje el puesto que vendrán a ocuparlo profesoras yanquis , marimachos (new women)que americanizan el país , preparándolo suavemente para la anexión ¨ .

La prensa habanera fue implacable con las new women porque estas suponían una intromisión en los espacios diseñados por el machismo cubano para los hombres y la batalla fue directa . El Figaro llegó a afirmar de forma peyorativa que como se traduce libremente en idioma castellano el termino de new woman . La traducción exacta en mi sentir es esta marimacho.

La prensa cubana dirigida por hombres , salvo excepciones, mostraba muchas reminiscencias para este modelo de cubana feminista, pues suponía un ataque a la virilidad criolla acostumbrada a que el papel de la mujer fuera el de la sumisión .

Una de las líderes más importantes de este movimiento, la periodista Mari Blanca Sabas Alomá ,en un texto de 1920 titulado, "Masculinismo No! Feminismo!" afirmaba como respuesta al ataque de la prensa sobre la supuesta masculinidad de las feministas:

"(...) Oh!!la plaga!!Que horror!!las feministas (...)Tiemblan al pensar que la mujer deje de ser algún día el quebradizo bibelot con que ellos juegan , tiemblan ante el temor de que se desaparezca la hembra para dar paso a la mujer Que queremos masculinizarnos ¡no! queremos simplemente hacernos dignas del hombre y al decir el hombre nos referimos al hombre que piensa que trabaja , que aspira , que progresa , al hombre que se desvela por remediar los males de la humanidad , que labora incesante por nuestro perfeccionamiento , ellos , los hombres de talento y de altezas de miras , no se asombran (...) sino que por el contrario , lo apoyan y lo admiran ... ¿necesitamos ,para lograrlo, "masculinizarnos ? No, al contrario. Necesitamos ser más mujeres que nunca ,necesitamos "femenizarnos" .

Tales estigmas y etiquetados han llegado hasta nuestros días . Antes, como ahora, una parte de estas divergencias se han ventilado desde los medios de comunicación .

Que República Dominicana haya formado una Red de Periodistas con Perspectiva de Género que trabajan pensando en la totalidad de la población y con ánimo de destacar los esfuerzos y aspiraciones de unas y otros me parece de la mayor importancia. Y una revista electrónica como A Primera Plana , para permitirnos intercambiar saberes sobre género y comunicación es un empeño que celebro.

Julio César González Pagés es Doctor en Ciencias Históricas y profesor de la Facultad de Filosofía, Historia y Sociología de la Universidad de La Habana. Fue el primero de los varones cubanos en escoger como tema de doctorado las luchas de las mujeres revolucionarias de los años 50s del siglo pasado. Y también el primero en introducir los esclarecedores estudios sobre masculinidades.

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Mirta Rodriguez Calderon
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