Me preocupan los efectos de las tres evoluciones, verdaderas mutaciones históricas de los últimos dos decenios: económica global, informáticacomunicacional, biotecnológica.
Creo que el feminismo para revitalizar su vocación transformadora además de reencontrarse con el lenguaje de la intimidad, de la vida real y cotidiana de las mujeres debiera ampliar su capacidad de articulación hacia otros movimientos, movimientos de hombres y mujeres que hoy, en todo el mundo, se resisten al pensamiento único y avasallador imperante.
Ellos están reflexionando y cuestionando los imperativos tradicionales de la masculinidad, indagando en su emocionalidad, develando los oscuros impulsos de la violencia y rechazando esas lógicas de poder.
Durante 20 años una chilena, Viviana Erazo, entregó profesionalismo, esfuerzos, imaginación y vigilias a un empeño irrepetible y pionero: FEMPRESS, una revista que colocó la agenda de las mujeres en los escenarios internacionales, enseñó a muchas y muchos comunicadores a mirar "la realidad completa" y popularizó un modo de hacer periodismo absolutamente precursor en América Latina. Adriana Santa Cruz y Viviana Erazo fueron, (además de las primeras voluntades de FEMPRESS) las primeras en producir una investigación sobre qué imagen de la mujer presentaban los medios, en particular las revistas femeninas, y cómo esta proyección perpetuaba estereotipos y condicionaba subordinaciones. En entrevista exclusiva para la edición inaugural de A PRIMERA PLANA , Viviana Erazo responde preguntas de Mirta Rodríguez Calderón.
P. La contribución de FEMPRESS a las causas de las mujeres ha sido reconocida por otras y otros. ¿Siente usted, desde el mismo corazón de ese esfuerzo, que se avanzó realmente en introducir la agenda de las mujeres en los medios, en los grandes medios...? Creo que la particularidad de Fempress, desde sus inicios en el año 1981, fue tener como objetivo el hacer de puente entre el movimiento de mujeres y los medios de comunicación comerciales, o grandes medios. Ese objetivo se logró, en parte, gracias al trabajo de la red de corresponsales en más de una docena de países de América Latina y El Caribe. Contamos también con la fuerza y la presencia pública del movimiento de mujeres y feminista en esa década. Sin duda Fempress abrió un camino y consiguió que los diarios de la región empezaran a incluir esta información. Pero fue un trabajo de hormigas, arduo, difícil y con muchos obstáculos. No sólo convencer al machismo dominante en los medios, en sus periodistas y editores, sino lograr que en sus agendas consideraran la importancia de una información de este tipo. En las radios se logró también que trasmitieran el Servicio Radiofónico Fempress y, estoy segura, fue el medio más sensible y abierto a nuestra información.
P.¿Puede expresar con una sola palabra qué le dejó Fempress y qué le quitó? ¿Qué me dejó Fempress? Sentido de la pertenencia a un proyecto, a un ideal ético, a un sueño personal y colectivo. ¿Qué me quitó? No puedo echarle la culpa al empedrado...
P. El Punto J de la Plataforma de Beijing se ha paseado por muchos de los escenarios de estos tiempos, "sin penas ni glorias", al parecer. ¿Cómo lo ve usted? ¿Por qué? Creo desde siempre que el movimiento de mujeres y el movimiento feminista nunca le dieron la suficiente importancia al tema de las comunicaciones. Fuera de algunas, entre las que me cuento, que investigaron, develaron y denunciaron la lógica discriminatoria y patriarcal de los sistemas de comunicaciones y los contenidos que transmitían, en general hubo poca conciencia de su inmenso poder cultural y de la necesidad de pensar en estrategias políticas para combatir esas distorsiones. En consecuencia, el Punto J de la Plataforma de Beijing no es más que un reflejo de lo anterior. Las feministas fundamentalmente periodistas y comunicadoras que en los años 80 denunciamos a los medios, sus lógicas de poder y sus contenidos, logramos un importante avance respecto al tratamiento de la imagen de la mujer en ellos. Pero esta batalla no fue acompañada por estrategias políticas impulsados por todo el movimiento, cosa que hubiera sido necesaria. Si hoy observamos el espectro comunicacional en nuestros países y en el mundo, vemos un mayor número de mujeres que trabajan en ellos, como reporteras, jefas de prensa, corresponsales, etcétera. Hay también un notorio cambio en la publicidad en el sentido que ya no se muestra con la misma frecuencia a la mujer en roles tradicionales (ama de casa, madre), la publicidad se ajusta a los tiempos para seguir vendiendo. Pero es impresionante cómo sigue en progresión la utilización del cuerpo de la mujer como objeto, y en ciertos países de manera tremendamente degradante. Creo que en este sentido hay muchísimo que reflexionar y profundizar. El poder de las comunicaciones, más absoluto que nunca en la historia, hay que volverlo a mirar para no pecar de ingenuas.
P. Feminista de toda la vida como usted ha sido, y a sabiendas de que los feminismos son muchos, ¿piensa como la mexicana Marta Lamas que está surgiendo un nuevo feminismo que cuenta con los hombres? No conozco el pensamiento de Marta Lamas al respecto ni el contexto en base al cual fue expresado. Sin embargo, hay muchos indicios que apoyan esa afirmación. Me refiero, por ejemplo, a los grupos de hombres que en varios países del mundo manifiestan su malestar y la necesidad de expresar sensibilidades antes vedadas. Ellos están reflexionando y cuestionando los imperativos tradicionales de la masculinidad, indagando en su emocionalidad, develando los oscuros impulsos de la violencia y rechazando esas lógicas de poder. Se dan cuenta que la soledad que sienten, la distancia y la brecha que existe en relación a las mujeres de hoy, tiene que ver con su dificultad para aceptar la autonomía y la voluntad de muchas mujeres de ser protagonistas de sus propias vidas. A esto se suma la cantidad de hombres jóvenes, universitarios, que empiezan a interesarse por los Estudios de Género o los Estudios de las Mujer que existen en varias universidades de la región. Por otro lado, creo que el feminismo para revitalizar su vocación transformadora además de reencontrarse con el lenguaje de la intimidad, de la vida real y cotidiana de las mujeres debiera ampliar su capacidad de articulación hacia otros movimientos, movimientos de hombres y mujeres que hoy, en todo el mundo, se resisten al pensamiento único y avasallador imperante. En esta nueva lógica de resistencia debiera estar presente la voz de las mujeres y los postulados éticos feministas.
P. ¿Qué hace ahora, qué va a hacer, qué quiere hacer una vez que FEMPRESS se despidió de sus públicos ? Sigo siendo una adicta de la información y mantengo mi vocación de comunicadora. Escribo y seguiré escribiendo, además de estudiar, observar y reflexionar sobre los cambios que se han producido en el campo de la cultura, de las comunicaciones y el sentido de la vida en estos tiempos de la tecnociencia. Me preocupan los efectos de las tres evoluciones, verdaderas mutaciones históricas de los últimos dos decenios: económica global, informáticacomunicacional, biotecnológica. Las tres estrechamente interrelacionadas y que es fundamental pensarlas juntas. Me preocupan porque cuestionan la idea de humanismo, de humanidad, irrumpen en el ámbito simbólico de la existencia. Vota por este artículo: Votar (0) >> ¿Qué es esto?
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