Contamos más de un siglo "haciendo radio". Una radio que devolvió a la palabra su papel protagónico, silenciada por mucho tiempo para privilegiar la escritura. Este medio se convirtió muy pronto en el preferido por la gente. Fácil de entender, no había que saber leer. Fácil de escuchar, transmitían hechos y sentimientos, acompañaban al oyente sin necesidad de dejar sus quehaceres. Fácil de ubicar, se podía instalar el aparatito en la cocina, en el dormitorio o en el baño. Fácil de comprar, su precio estaba al alcance de todos. Cuando apareció la televisión, parecía que perdería su estatus. No fue así. La radio sigue siendo escuchada masivamente por hombres y por mujeres. En la radio hay mayor lugar para la participación y tratamiento temático, para animar las reflexiones y discusiones familiares y comunitarias, para ejercer el derecho a la palabra.
Esas bondades la constituyen en un medio privilegiado para el cambio social. Y las mujeres fueron descubriendo este sentido hacia los años 70, cuando varias feministas, intentando difundir mensajes contestatarios a la sociedad patriarcal, lanzaron una serie de programas que, al principio, llamaron la atención de otras mujeres como ellas. En la actualidad encontramos locutoras, presentadoras, periodistas, directoras, que hacen uso de la palabra cada día ante miles de radioescuchas. Varias décadas de acceso de las mujeres a la radio nos podrían hacer pensar que el patriarcado, ideología impulsora de los primeros programas feministas, ha terminado o por lo menos decrecido. ¿Es así? Las investigadoras dicen que no, que la lucha es larga y continua. Señalan que las mujeres todavía no están en el poder en los medios para decidir qué se dice. "Haciendo Radio" les trae una propuesta de capacitación desde la perspectiva de género, para moldear de otro modo nuestros mensajes. Les presentamos tres retos:
1. Cambiar la palabra Es hacerlo desde la mirada de género que identifica cómo las desigualdades entre hombres y mujeres se han construido a través de la lengua. Las radialistas y los radialistas tenemos y usamos el poder de la palabra. Representamos el mundo a través del lenguaje. Para poder existir y nombrar a la realidad, usamos dibujos,fotografías, gestos. De todas las formas de representación, ninguna es más poderosa y contundente que la lengua. La palabra nos constituye como seres humanos. El momento en que podemos decir "yo soy", empieza a existir el sujeto. Si la lengua nos constituye, si somos lengua, somos hombres y mujeres dentro de un marco lingüístico. Lo que la lengua nos da como herencia es lo que somos como seres humanos.
Propuestas para un nuevo lenguaje: No invisibilizar a las mujeres en el genérico masculino. No usar "hombre" como genérico de humanidad, "niños" como genérico de niños y niñas.... Usar palabras apropiadas para cada género. Por ejemplo, jueza, médica, abogada y otros. Desnaturalizar los roles. Dejar de concebir a la mujer dentro de estereotipos. Cuidar cómo adjetivamos a las mujeres. Abnegada, maternal, traicionera... Y otras palabras como esas esconden significados que se encuentran arraigados en la cultura patriarcal.
2. Cambiar la realidad Los medios de comunicación tienden a funcionar sobre la conciencia y la conducta, como la experiencia real obra sobre el sueño, proporcionando la materia prima con la que funciona nuestro cerebro. Los medios de comunicación son la expresión de nuestra cultura, y nuestra cultura se forma primordialmente por los materiales que nos proporcionan los medios. Algunas propuestas : Mostrar el protagonismo de las mujeres en todos los ámbitos de la sociedad. Difundir los adelantos de las mujeres, sus inquietudes, deseos, problemas, organizaciones, propuestas y acciones. Que nuestros programas estén a favor de las mujeres, no en contra de los hombres.
3. Cambiar la calidad El tercer reto es capacitarnos para el cambio. No se trata de conocer la teoría de género, de ser una excelente investigadora, haber conquistado títulos académicos. Hay que saber hacer bien nuestro trabajo, saber hacer radio con la mayor calidad posible. Algunas propuestas para el cambio: Para empezar, conocer mejor a nuestros públicos, sus gustos, sus hábitos, sus horarios, sus intereses. Dominar el lenguaje radiofónico, sus recursos y técnicas. Producir programas que tengan aceptación, con un toque de humor y alegría.
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