Cancún tiembla, la población se angustia y un jardinero, por demás sabio e informado llamado Tomás, se pregunta ¿para qué vienen esos a Cancún? si acá nos venimos todos huyendo de los problemas y los ricos siempre ganan, que se queden en Suiza...
Generalizar es siempre equivocarse. Anónimo
Las filas interminables de empleados y empleadas de la zona hotelera que buscan ser acreditadas, con fotografía y código de barras, para entrar a sus lugares de trabajo están cargadas de hastío e incomprensión. Muchas personas se dan por vencidas, parece que su turno nunca llegará para que el Estado Mayor Presidencial les entregue su gafete en el Ayuntamiento Benito Juárez, esta tercera semana de agosto. ¿Qué es eso de la omecé? Se pregunta Javier Ramírez, empleado de intendencia. Faltan diecisiete días para que de inicio la cumbre de la Organización Mundial del Comercio y los ánimos de diversos grupos se han caldeado ya. Los hoteleros experimentan un sentimiento ambivalente, para ellos comienza septihambre, la antesala de la temporada baja que ahora mantendrá durante la primera quincena del mes patrio una sobreventa histórica; por otro lado la ansiedad propia de quienes bien saben lo sucedido en las cumbres anteriores, en especial en Seattle. A esa preocupación se suman los restauranteros, los dueños de franquicias (especialmente las norteamericanas, quienes ya están tomando medidas precautorias para, en caso de ver a algún grupo radical acercarse, evacuar el sitio para evitar que el personal sufra agresiones). También los dueños de plazas comerciales, quienes saben a ciencia cierta que un brote de violencia puede bastar para desatar un problema más serio de vandalismo oportunista. Están las amas de casa que saben que los grupos de la contracumbre o globalicríticos invadirán sus calles y parques, como lo hicieran en la pasada reunión, en la cuál se dio un enfrentamiento entre fuerzas policíacas y un grupo que intentaba entrar a la zona hotelera. Ellas confiesan estar muy asustadas, Marcia, Rosa María y Helena que viven cerca del parque de las Palapas, donde en la pasada reunión se congregaron cientos de jóvenes que incluso acamparon en el área, temen la presencia de los “patanes” del CGH, aunque saben que hay otros jóvenes buenos, admiten tener mucho miedo de ver violencia a las puertas de sus hogares; algunas incluso, admiten que tal vez ni siquiera lleven a sus hijos e hijas a la escuela durante esos días. La paranoia es evidente. Se sabe que ante la V Reunión Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que se llevará al cabo aquí en Cancún, del 10 al 14 de septiembre próximo, habrá grupos pacifistas interesados en discutir a fondo las diversas posturas políticas e intelectuales ante la globalización. Sabemos, por ejemplo, que la organización Mujeres Hacia Cancún opina que el ambicioso proyecto neoliberal que impulsan los países desarrollados se propone subyugar a los países en desarrollo. Aseguran que en México “el número de personas pobres llega a 70 millones, 40 en la extrema pobreza y que el 70 por ciento son mujeres". Paralelo a la OMC realizarán el foro internacional Los Derechos de las Mujeres en los Acuerdos Comerciales, para avanzar en el fortalecimiento de los lazos internacionales entre mujeres de todos los continentes para contribuir a la consolidación de la capacidad de movilización, interlocución y de incidencia como fuerza mundial de mujeres.
Mujeres Hacia Cancún, está conformada por la Red Nacional Género y Economía, la Marcha Mundial de las Mujeres, Coordinadora Nacional por un Milenio Feminista y la Asociación de Mujeres Organizadas en Red (AMOR), entre otras organizaciones. Señalan que la OMC, opera en base a relaciones antidemocráticas, convirtiéndose en arma contra el desarrollo sustentable. Algunas agrupaciones pacifistas esperan que las organizaciones de la sociedad civil cuenten con posibilidad de incidir en las decisiones que comprometen el presente y el futuro de la humanidad. Ellas aseguran que utilizarán la inteligencia, el diálogo con argumentos sólidos y la vía pacífica. Otros grupos que cuentan con miles de admiradores, especialmente adolescentes con sueños anarquistas, como los Monos Blancos, se preparan para enfrentar a como de lugar al “gigante globalizador”. A ellos se unirán algunos cientos de campesinos chiapanecos que ya preparan sus hitacates al hombro. Hombres y mujeres que no tienen nada que perder y “ganar un poco de dignidad al venir a Cancún a decirles a los ricos que no, que el campo mexicano no aguanta más”. En sus hogares esta semana se preparan las y los proglobalización, las y los contraglobalización, pacifistas y guerrilleros, arguenderos y chavos banda, feministas y misóginos, pachecos y ministros, personas que sueñan con un mundo equitativo y aquellas que se dedican a no caer de la lista de Forbes. Mientras tanto Cancún tiembla, la población se angustia y un jardinero por demás sabio e informado llamado Tomás se pregunta ¿para que vienen esos a Cancún? Si acá nos venimos todos huyendo de los problemas y los ricos siempre ganan, que se queden en Suiza. La pregunta queda en el aire ¿cuántas personas entenderán lo que esta cumbre significa?. Vota por este artículo: Votar (0) >> ¿Qué es esto?
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