El dedo sobre la llaga PDF Imprimir E-Mail
Por Isaura Cotes   

Image Hay una alta dosis de racismo y de machismo en el problema de la trata. Por un lado, en el prototipo que tienen los proxenetas y, el otro, en lo que es la otra cara de la moneda, la del demandante, que responde a todo un ideario sexual masculino. 

La nueva ley sobre tráfico ilegal de migrantes y trata de personas es una síntesis entre tres proyectos de ley: el primero fue elaborado por el Comité Interinstitucional para la Protección de la Mujer Migrante (CIPROM), auspiciado por la Secretaría de Estado de la Mujer; el segundo, entregado por el senador Andrés Bautista, y el tercer proyecto, sometido por la Fundación Institucionalidad y Justicia (FINJUS). La ley promulgada es un compendio de esas tres propuestas. “Define cosas que estaban muy difusas, como quién es un traficante y quién es un tratante, aumenta la penalidad a 15 y 30 años de cárcel en el caso del tráfico y la trata, respectivamente e incluye la trata de niños, niñas y adolescentes, que en cierto modo no estaba, como tampoco la modalidad del turismo pedófilo”, elementos que reiteradamente ha subrayado la embajadora Vicioso, cuya entrevistada ocupa otra página de esta edición.

La investigadora Claudina Valdez advierte una alta dosis de racismo y de machismo en el problema de la trata misma, los cuales se expresan, por un lado, en el prototipo que tienen los proxenetas y, el otro, en lo que es la otra cara de la moneda, la del demandante, que responde a todo un ideario sexual masculino que se erige sobre relaciones inequitativas de poder entre los sexos, en donde la mujer, que ha sido educada para satisfacer las necesidades de los hombres, se encuentra en una posición de desventaja para negociar, para decidir con quién y cómo. Superar esta desventaja a través de políticas afirmativas es clave, a la hora de abordar el problema de raíz.

Claudina Valdez, experta en género y desarrollo, aceptó dialogar con A PRIMERA PLANA sobre la promulgación de la Ley sobre Tráfico y Trata. Ella pone “el dedo sobre la llaga” al referirse al rol que debe jugar la cartera turística en implementar mecanismos que hagan efectivo el artículado de la Ley: “No podemos permitir que se siga vendiendo al mundo esa imagen distorsionada de nuestro país y de nuestras mujeres. Lo primero que hay que hacer es un rediseño de la Secretaría de Estado de Turismo con una visión de género, de manera que el cuerpo de las mujeres no sea un objeto de promoción para los turistas, que éstas no se sigan ofertando como una mercancía para su consumo, pues es por eso que éste es un escenario de todos los proxenetas”.

La unilateralidad de los análisis en torno al tráfico y la trata de personas suele reproducirse en las soluciones que se proponen. “Pero para que existan estas redes tiene que existir un tentáculo en los países pobres y en los países ricos. Los movimientos migratorios son inherentes a los pueblos, ahora, las condiciones en que éstos se producen es lo que hay que revisar y en este sentido hace falta revisar las leyes migratorias a fin de flexibilizarlas, pues en la medida en que esas leyes se endurecen, se da más cabida a los traficantes y tratantes”, sostiene Claudina Valdez.
 


Claudina Valdez

Para ella, todos los países deben establecer los mecanismos operativos para que las leyes migratorias se cumplan y en ello juega un importante papel la preparación y sensibilización a los funcionarios. “Eso debe ser parte de una política internacional porque los países receptores de alguna manera son permisivos con los traficantes y a veces los tienen hasta en sus embajadas y consulados”, afirma.

Valdez es partidaria de la creación de mecanismos de protección de las mujeres traficadas y tratadas que prevean resarcir los daños psicológicos y físicos producidos a éstas.

El país tiene una fuerte presión en cuanto a política exterior, ya que los Estados Unidos colocaron a República Dominicana en el grupo #3, donde aparecen las naciones que no hacen esfuerzos suficientes para reducir el tráfico y la trata de personas. De mantenernos en esa clasificación perderíamos todo tipo de ayuda humanitaria de esa nación. "Nos han colocado la espada de Damocles sobre la cabeza, no tenemos otra opción", opinan algunos y algunas.

DEFINICIONES SEGUN LA LEY

Trata de personas:

La captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza, a la fuerza, a la coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder, o situaciones de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación, para que ejerza cualquier forma de explotación sexual, pornografía, servidumbre por deudas, trabajos o servicios forzados, matrimonio servil, adopción irregular, esclavitud y/o prácticas análogas a ésta, o a la extracción de órganos.
Tráfico ilícito de migrantes: La facilitación de la entrada, salida, tránsito o paso ilegal de una persona en el país o al extranjero, sin el cumplimiento de los requisitos legales, con el fin de obtener, directa o indirectamente un beneficio financiero y otro beneficio.
 


Vota por este artículo: Votar (0)   >> ¿Qué es esto?

Sea el primero en comentar el artículo

Para agregar sus comentarios a este artículo, favor acceda con su cuenta de usuario.
Si aún no tiene una, puede registrarse de manera gratuita.

 

Actividad de los Usuarios

Lo que escribimos...

dominicanos periodistas periodismo rumor libertad expresion ciudadana movilizacion etica publicos participativo medios comunicacion

Feeds RSS